Luego de una salida al cine frustrada decidimos volver a casa y cocinar algo que nos sacara el frío. Para eso primero fue preciso crear algo de clima y qué mejor que el CD de Hugh Laurie "Let them talk".
Luego de una lavada de manos... ¡A pelar unas zanahorias y un poco del zapallo anco que había quedado del mediodía! Mi hombre light se fue a buscar algo en la grilla de canales de Cablevisión y yo me puse a hacer el puré de zapallo y zanahoria. El zapallo anco a veces sale medio acuoso por eso me parece útil agregarle una zanahoria. Le da color y sabor además de una textura más interesante. Ya saben que yo soy fan del Hokkaido pero hoy no había.
Del mediodía también había sobrado un poco de arroz yamaní y alguito de guiso de lentejas. Así que con las manitos me puse a amasar y a darle forma a mis hamburguesas de yamaní y lentejas. Hice lo que pude y, bueno, quedaron así. Nótese el anaranjado del puré.
Para terminar: una ensalada de lechuga mantecosa (que es la que a mí más me gusta y le gana por lejos a la criolla). Para ustedes tal vez esta ensalada no sea gran cosa pero nosotros la condimentamos con un aceite delicioso de la familia Zuccardi que nos regalaron los R cuando vinieron una vez a esta casa y eso hace la gran diferencia. Un poco de aceto de Borgoña y voilà!
1 comentarios:
Qué cosa tan ricaaaaaa!!!!!! por acá también se prefiere la mantequita a la criolla..a veces para variar, una repollada también viene bien.
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