Blog sobre macrobiótica, ayurveda, naturismo, vegetarianismo, omnivorismo, y varios ismos más.
jueves, 24 de mayo de 2012
Hamburguesas de quinoa
Y el resultado fue el siguiente:
A falta de lentejas, le agregué una crema de porotos mung con ajo que me había quedado de otra preparación (cocidos y luego procesados con ajo crudo). Luego, en una ollita rehogué 1 cebolla pequeña, 1 puerro y una zanahoria rallada.
Junté todo en el mismo bol y mezclé todos los ingredientes como para que se forme una pasta bien amalgamada. Para ello, además, le agregué 5 cucharadas de pan rallado (no tenía germen de trigo pero eso hubiera estado muy bien), condimenté con sal, pimienta, ajo y perejil.
Finalmente me armé de coraje y con estas manitos me puse a armar las hamburguesitas. Para ello me ayudé rebozándolas con más pan rallado. Si se prefiere se podría utilizar rebozador de arroz (pero yo no tenía).
Luego de una pasadita por el horno... salió ¡ESTO!
¿Hermosas, no?
lunes, 21 de mayo de 2012
Jugos
Yo la miro admirada y pienso cuánta razón tiene.
Les dejo un jugo que me gusta mucho y que estoy tomando todas las mañanas en ayunas.
-2 zanahorias peladas
-1 manzana roja pelada
-1 ramita de apio
-un trocito de jengibre
Todo pasado por el extractor de jugos y ¡voilà!
Cómprense un extractor de jugos. Es la mejor inversión. Piensen en todo ese dinero malgastado en redoxón.
Y sí, disfruten.
martes, 15 de mayo de 2012
¡Súper pizza integral!
Como quedaba algo de la masa del pan que había hecho y el horno literalmente estaba para bollos decidí hacer una pizza integral.
Estiré el bollo hasta dejarlo bien chatito e inventé esta pizza que originalmente iba a ser una tarta.
En la base:
-Puré de calazaba, zanahoria y berenjenas. Las calabazas y las zanahorias fueron hervidas con un puñadito de sal previamente (guarden el caldo para otra sopa, es buenísimo y da sabor).
-Las berenjenas no son macrobióticas, son muy yin y no deberíamos comerlas en demasía. Pero había quedado un puré de berenjenas que había hecho el hombre light de otra comida.
Para finalizar:
-Coroné la pizza con espinaca cocida al vapor, cebollas y ají salteados en una sartén y trocitos de queso por salut.
Todo muy ma non troppo esta vez, como verán. Mi marido anoche cenó feliz.
¡Amasa la masa!
Cansada de comprar el pan en Hausbrot y teniendo una buena receta de pan integral a mano decidí amasar el pan con estas manitos que tengo. Fui a buscar la receta que estaba escondida en un cajón y me encontré con algunas anotaciones pertinentes que paso a compartir con ustedes.
Primero que nada: la harina integral es más pesada que la harina blanca porque ¡es integral! De modo que si van a usar 50 gr de levadura fresca, en vez de usar 1 kilo de harina integral lo mejor es usar 900 gr. Esta sería la primera recomendación para que el pan leve mucho y quede esponjoso.
Como me gusta mucho usar la levadura fresca paso a explicarles como hacer una rica esponja de levadura. Desgranamos la levadura en un bol pequeño y le agregamos un poco de harina integral. Lo mezclamos. Yo uso los dedos porque me gusta hacerlo todo con la mano pero si ustedes son quisquillosos utilicen una cuchara. El agua que usaremos debe estar preferentemente tibia, entre lo 30º y 35º. Tengan cuidado de que no esté muy caliente porque corremos el riesgo de matar a la pobre levadura (¡que está viva!). Luego mezclamos todo esto hasta que quede una consistencia cremosa. A lo último espolvoreamos un poquito de azúcar (tan sólo para darle de comer a la levadura y que la esponja se haga bien feliz). En un rato verán que la consistencia cremosa empieza crecer y se hace esponjosa, como si fuera una espuma.
Hacemos una corona con los 900 gr de harina integral y en el centro colocamos la espuma de levadura. A los costados espolvoreamos un poco de sal (a gusto) y agregamos un chorro de aceite de lo que gusten (pueden jugar con aceites raros y sino usan uno neutro de girasol). El aceite es importante porque la grasa hará que la masa leve más fácilmente. Finalmente le agregamos agua (se puede jugar con leche, té, jugos de remolacha, zanahoria, espinaca y hacer panes de colores). Se amasa de modo que todos los ingredientes se amalgamen, se puntea y se deja levar unos quince minutos. (Yo acá ya prendo el horno para que la cocina quede calentita y leve más a gusto).
El bollo duplicará su volumen. No esperen que leve como la harina blanca, es imposible. La harina integral siempre es más pesada (esto ya lo dije, perdonen). Pero no se preocupen, salen unos panes deliciosos. ¡Confíen!
Una vez que duplica el volumen se vuelve a amasar para desgasificar la masa y quitarle la combustión de gases (que es lo que nos da acidez después). Pueden separar en bollos o ponerlo todo en un molde.
Se lo hornea durante 45 minutos en un horno bien bajito. Si quieren que salga crocante humedezcan un poco la masa.
Está listo cuando al sacarlo del horno se lo golpea y suena a hueco. Entonces lo apoyamos en una madera para que absorba la humedad y lo tapamos con un paño.
¡Voilà!
lunes, 14 de mayo de 2012
¡Fideos de arroz!
domingo, 13 de mayo de 2012
Té de cebada
jueves, 10 de mayo de 2012
Entrevista a Michio Kushi
Pregunta: ¿Puede contarnos algo sobre su infancia y juventud?
P.- ¿Cómo cambió usted de soldado a activista por la paz mundial?
P.- ¿Y encontró la respuesta en la alimentación?
P.- ¿La alimentación afecta a nuestros pensamientos y acciones?
P.- ¿Cómo nació la macrobiótica?
P.- ¿Puede explicarnos más sobre el Yin y el Yang?
P.- ¿La Macrobiótica prohíbe el consumo de carne?
P.- ¿Por qué y cómo acudieron tantos “hippies” a estudiar con usted en los años 60?
P.- Usted dice que es importante hacer lo que a uno le gusta. ¿Nos puede dar un consejo?
P.- ¿Cuál es su meta para el futuro?
P.- ¿Qué significa “michi” (el camino)?
lunes, 23 de abril de 2012
Croquetas nuevas croquetas
miércoles, 28 de marzo de 2012
Llegó el otoño: ¡a prender el horno!
Hay gente que se queja cuando uno dice que para comer hay tarta. Como si la tarta fuera un rejunte de alimentos en lata y un cacho de masa comprada en el supermercado.
Las tartas macrobióticas son de lo más nutritivas. Primero porque no llevan masa sino una base de cereales cocidos, preferentemente mijo por su textura.
Esta que ven aquí en la foto tiene esta misma base, una capa de zucchinis previamente cocidos con el método nituke, una capa de puré de calabaza, zanahoria y berenjenas y... un poco de queso por salut (esto si quieren hacerlo estrictamente macrobiótico es preferible que no lo incluyan). Pero bueno, ¡queda tan rico!
Al frío, siempre buena cara...
lunes, 9 de enero de 2012
Ensalada veraniega oriental
Ok. Nos estamos ahogando. Necesitamos algo que nos dé fuerzas, energía para afrontar este calor tremendo.
¡Ensaladas!
Pero, mis queridos, no se puede vivir a lechuga y tomate o frutas.
No, ¡válgame el cielo!
Un plato frío pero que contenga hidratos de carbono complejos. Eso es lo que necesitamos.
Y ¿qué mejor que el arroz integral para este propósito?
Ingredientes:
arroz integral
zanahorias
repollo
cebolla
almendras
pasas de uva
perejil picado
¿Cuál es el truco de este plato?
Hay que rehogar las zanahorias cortadas en kimpira (tiritas) junto con la cebolla en una gota de aceite y sal. ¿Recuerdan el procedimiento? Busquen sino cómo hacer un nituke en el blog, está en las etiquetas. El repollo yo lo agregué crudo y cortado en tiritas finitas pero si quieren pueden rehogarlo también.
Luego se lo agregamos al arroz, espolvoreamos pasas de uva, perejil picado y almendras (las castañas de caju son lo mejor pero no tenía y seguramente no son nada macrobióticas).
Lo condimentamos con aceite neutro de girasol, muy poca sal (recuerden que el nituke le agrega sal a las verudras cocinadas) y un toque de vinagre o aceto balsámico.
Queda muy onda oriental y les aseguro que despejan el hambre en un santiamén.
¡Recomendado para quienes ese día tienen que hacer ejercicio!
¡Feliz comienzo de 2012!
sábado, 24 de septiembre de 2011
¡Espárragos, espárragos, se sirven en la mesa! ¡Espárragos, espárragos, para la tía Teresa!
Quien no haya visto Alf no entenderá el título de este post. De todos modos, no importa porque sí, este post va a hablar de lo rico que son los espárragos y de cómo es que estamos en la mejor época para comerlos. Si van a la verdulería verán que aparecieron los paquetes de espárragos nuevamente como así también las frutillas. Esto quiere decir que es época y que avanti con los largiruchos verdes.
Les había prometido mis croquetas de arroz yamaní (que no son perfectas como las hamburguesas de Amaranto). Vieron que a veces no da comer arroz todo el tiempo. A veces necesitamos comerlo de otro modo. Y lo mismo sucede cuando nos quedan esos restos de cereal en un tupper en la heladera. ¿Qué hacer? ¿Volver a recalentarlos? Lo mejor sería comprarse una arrocera pero mientras ahorramos para ello, mejor probar con las croquetas.
A las croquetas de arroz le podemos poner lo que nos guste para saborizarlas. En este caso yo le agregué cebollita de verdeo previamente salteada con un poquito de aceite y unos pedacitos de queso por salut (oh, no, infringí la ley otra vez, lácteos!). A la mezcla le agregamos un huevo y si queremos que no se desarmen por nada del mundo le agregamos harina. A mí no me importa que queden chuecas y prefiero no agregarles nada para que me queden sólo de arroz. Pero acá hay gustos para todo. Luego con la mano hacemos unos lindos bollitos y al horno por unos veinte minutos en una placa precalentada con un poquito de aceite.
¿Y las frutillas? AAAAAH. Eso es lo que les quería comentar. Las frutillas, mis amigos están.... en la ensalada. ¿Nunca probaron? ¡Son muy ricas condimentadas con pimienta! La ensalada que ven ahí contiene rúcula, zanahoria rallada, brotes de soja, remolacha rallada (sí, lo sé, estoy monotemática), y un mix de semillas de sésamo, lino y girasol.
Pruébenlas y luego me cuentan. Y si no se animan, bueno, quedan pa 'l postre y ya está.
jueves, 22 de septiembre de 2011
La clave es: ma non troppo
Insistimos con la remolacha cruda (espero que ningún macrobiótico muy estricto lea este blog y si es así... bueno, escuchamos sus opiniones al respecto). Y ya que me preguntaron voy a explicar por qué no es muy recomendable comer remolacha cotidianamente (y resalto esta palabra a propósito).
Primero que nada, la cocina macrobiótica no es muy fan de los alimentos crudos porque apagan el fuego del estómago. Hablando en occidental y cristiano esto quiere decir que los alimentos crudos son más difíciles de digerir que los alimentos cocidos y nos debilitan.
No es que no podamos comer nunca remolacha pero no está dentro del conjunto de las raíces principales que nos hacen bien como, por ejemplo, la zanahoria, el nabo, los rabanitos, la bardana. Todas ellas son raíces de carácter más bien Yang y nos dan fortaleza para afrontar el invierno y la primavera. A diferencia de la papa, batata y remolacha que tienen un carácter más Yin y nos debilitan. Pero esto no quiere decir que si alguien que goza de buena salud y quiere comerse una ensalada de papa, remolacha y huevo se vaya a enfermar. Sólo que traten de no hacerlo todos los días. Más adelante, podemos hablar un poco mejor de esto y ampliar qué verduras son preferentemente las más equilibradas.
Lo que ven ahí es una hamburguesa de arroz yamaní que además contiene calabaza, zanahoria y semillas de sésamo y lino. No la hice yo (no me quedan así de perfectas pero ya les voy a mostrar unas croquetas medio deformes riquísimas que ustedes pueden hacer y mejorar obviamente!). Esta marca se llama Amaranto y la consiguen en las dietéticas amigas. Tienen hamburguesas de arroz yamaní con varios ingredientes. Mezclan brócoli, zanahoria, tofu, cabalaza. Son geniales para sacarnos de un apuro si no hay tiempo para complementar nuestro plato con una porción de cereales integrales (ya saben, los cereales integrales: arroz yamaní, cebada perlada, mijo, quinoa, fundamentales para nuestros platos llevan su tiempo hacerlos). Vienen frizadas y, así como están, van directas al horno. En un periquete tenemos un super plato nutritivo que nos saca del paso si no tuvimos tiempo de cocinar.
A veces, hay que postear cosas prácticas porque como viene la vida hoy en día... mejor que existan estas opciones, ¿no?
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Primavera agarrate!
¡Viva el color y la expresión!
¡Vamos los sabores a flor de piel!
¡Vamos!
Así nomas, algo sabrosito, fácil, colorido y abundante. De eso se tratan últimamente los mediodías en esta casa. ¡Hay que florecer! ¡Y para florecer necesitamos alimentarnos bien, nutrirnos, regarnos!
Este plato luce:
-Rodajas de zapallo anco al horno condimentado con aceite de oliva, sal y pimienta.
-Mijo hervido en agua con sal y un poquito de curry. Espolvoreado con perejil picado y un poquito de ciboulette que Claudia nos regaló de la huerta. ¡Gracias!
-Ensalada de zanahoria rallada y remolacha cruda. Ok, no es macrobiótica, lo sé. Pero es taaaan rica y sabrosa. Taaaan rica condimentada con un poquito de vinagre. La mezcla del dulzor de la remolacha con el vinagre no tiene precio. Pruébenlo si no saben de qué estoy hablando.
-Brócoli hecho al vapor con ajo (el ajo también, al vapor, hecho junto con el brócoli). Es facilísimo de hacer y sabe muy bien!
Y ahora sí. Bon Apetit!
sábado, 13 de agosto de 2011
Invitación nada Macrobiótica pero muy Integral
miércoles, 10 de agosto de 2011
¡Merienda sin pan que ayuda a recuperar energías!
Se me terminó el pan y enseguida pensé: ¿qué será de la merienda sin mis tostadas?
Pensé en lo que tenía en las alacenas y en la heladera. Y la respuesta no se hizo esperar. "¿Y si me hago una granola caserita?"
¡Buenísimo! Gracias al cielo tenemos nuestra biblioteca naranja siempre provista de tarros de vidrio que contienen cereales, legumbres, frutas secas, etc. Como dice el hombre light cuando ve que los ingredientes en la heladera comienzan a mermar: "Cariño, con la biblioteca naranja jamás moriremos de hambre".
Entonces, para organizar esta merienda tenía:
1 Manzana (en la heladera) que pedía a gritos que alguien se la comiera
1 tarro con avena arrollada
pasas de uva
miel
Puse al fuego una sartén. Pelé la manzana y la corté en cuadraditos. Puse la avena arrollada en la sartén a fuego muy pero muy bajito y la dejé que se tueste un poco. Le agregué una cuchara de miel, las pasas de uva cortaditas chiquitas, y la manzana en cuadraditos. Revolví con cuchara de madera. La miel se fue derritiendo y mezclando con la avena y las manzanas. Condimenté con un poquito de canela. Y serví.
El hombre ligth se lo comió con leche.
Yo no.
Ambos dijimos: delicioso.
Por favor, pruébenlo. Ah, si tienen nueces o almendras...¡mejor!
GLUP :)
jueves, 4 de agosto de 2011
Días invernales
Para estos días tremendos de frío que clava agujitas en la piel lo mejor para entrar en calor es tomarse una buena sopa de verduras.
Acá, en esta olla, tiramos de todo. Pero el ingrediente que le dio toda la onda fue la remolacha. Sí, señores. REMOLACHA. Incluidas las hojitas. A esta sopa en particular le agregamos lentejas coral porque se deshacen en el caldo haciéndolo más espeso y le da un sabor delicioso. ¡Pero ustedes le pueden agregar lo que gusten! En invierno, cuando hace mucho frío, está bueno agregarles legumbres y cereales a los caldos: porotos aduki o cebada perlada. ¡Lo que ustedes prefieran! Enriquecen a la sopa y se dan más calorcito por dentro.
lunes, 9 de mayo de 2011
¿Cuscus dulce?
Una vez aclarado este punto paso a mostrarles un postre vegano que aprendí hace unos años con un chef que hoy en día vive en Entre Ríos y tiene un proyecto hermoso. Martín nos hizo dar cuenta de lo poco desarrollada que estaba la repostería vegana. Y nos enseñó a jugar con los ingredientes. También nos hizo ver que agregar un huevo a una preparación no era tan terrible y que si usábamos ghee en vez de manteca tampoco era la muerte de nadie.
Lo que ven en la olla es cuscus. Sí señores, cuscus dulce. La preparación además contiene manzana rallada, avena arrollada, pasas de uva, castañas de cajú y harina de algarroba. Para preparar un cuscus dulce se pone a hervir una taza y media de agua. Al agua le podemos agregar azúcar integral o bien miel para endulzarla. También podemos agregar algunas especias como canela, cardamomo y hierbas como cedrón o kafir (que es parecido al cedrón pero un poco más fuerte). Una vez que el agua hierve se hidrata una taza de cuscus. Se lo agrega en forma de lluvia, se apaga el fuego y se va revolviendo hasta que el cuscus absorba todo el agua. Una vez que esto sucede se le añaden dos manzanas ralladas (o más, esto es a gusto de cada uno), se le espolvorea harina de algarroba, avena arrollada, castañas de cajú, pasas, nueces (si les gustan, obvio) y una cucharadita de polvo de hornear. Esta preparación va al horno unos 20 minutos.
Los cortan en cuadrados y lo sirven. Los que quieran pecar un poquito le agregan una bochita de helado. Queda delicioso.
lunes, 21 de marzo de 2011
En casa no todos somos macrobióticos
La tarta sin masa contiene varios restos de comidas anteriores. Entre ellas:
1) Un revuelto de zapallitos del mediodía (nada macrobiótico por el huevo, pero bueno, hay cosas peores).
-Pelar zapallitos, cortarlos.
-Rehogar una cebolla junto con los zapallitos. Agregar un huevo y revolver. El hombre light lo hizo con muy poquito aceite agregándole agua y sal a la cocción y tapando la preparación (un método parecido al nituke).
2) Puré de zapallo anco. Mmmmh, delicioso.
3) Arroz yamaní con vegetales cocidos a saber: puerros, remolacha, zanahorias, cebollas.
-Hacer el arroz tal como se describió en otro post.
-Los vegetales se hacen aparte con el método nituke. Se pone unas gotas de aceite natural de girasol en una ollita, se colocan las verduras, se agrega sal, se tapa la olla y se deja cocinar a fuego muy lento. El calor y la sal harán que los vegetales exuden su jugo y se cocinen casi en su propia salsa. Si es necesario se agrega muy poquita agua para que no se queme.
Para la noche habían quedado restos de estas tres comidas. En una asadera pirex colocamos el puré de zapallo y arriba la mezcla de los zapallitos y el arroz con vegetales. El hombre light le agregó a su mitad queso por salut.
Una delicia. ¡Prueben hacer sus propias tartas sin masa con lo que les sobre! Es muy rico y nutritivo. Hay quienes le llaman a esto terrinas. Pero la consistencia no queda muy de terrina realmente. Ojo que al servir se desarma.
sábado, 19 de marzo de 2011
Otoño en puerta
Llegó marzo y con él: el otoño. Después de la alegría del verano, los días largos, las ganas de estar al aire libre, el otoño viene a apaciguar todo esto. La energía de todos los seres vivientes comienza a retrotraerse hacia adentro. Es tiempo de conectarse con el adentro y de soltar lo que ya no nos sirve. El otoño es una estación de preparación para el invierno. Nuestra alimentación será la base para que lleguemos al frío con buena salud y sustento.
Marzo, sin embargo, en nuestra realidad aquí, en el cono sur, es también sinónimo de comienzo. Volvemos a trabajar, los chicos comienzan las clases, las rutinas se endurecen con horarios más estrictos. Tenemos menos tiempo para todo menos para momentos de introspección. Tenemos que ser conscientes de esto y lidiar estos ciclos que son arbitrarios y que a veces van en contra con lo que el propio cuerpo pide. Seamos sabios en como adjudicamos nuestro tiempo.
Para este primer frío que asoma nada mejor que empezar el plato del día con una sopa. Los macrobióticos aman las sopas. Dicen que no hay que tomar mucho, sólo un pequeño pote. Es propicia para la preparación del estómago. Al tomar la sopa lo calentamos y lo prepararmos para lo que vendrá luego. Esto nos asegura una buena digestión.
La sopa de hoy es un caldo preparado con algas wakame y lentejas coral. Las lentejas coral son unas lentejas rojas que se consiguen en las dietéticas y que tienen la bendición de tener una cocción más rápida que las otras. De hecho, si se hierven mucho tiempo se deshacen y quedan como una pasta que también es muy rica. Son ideales para las sopas.
El siguiente plato es una porción de nuestro bienamado mijo, un choclo hervido con sal y una ensalada de repollo y champignones. Porque, vamos a ser sinceros, el otoño amaga con venir pero aún queremos un poco de ensaladita, ¿no?
sábado, 12 de febrero de 2011
Obsolescencia programada
Baterías que "mueren" a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?
Rodado en Cataluña (Catalunya) , Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, "un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios".
El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación. Hace uso de imágenes de archivo poco conocidas, aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.
Edison puso a la venta su primera bombilla en 1881. Duraba 1500 horas. En 1911 un anuncio en prensa española destacaba las bondades de una marca de bombillas con una duración certificada de 2500 horas. Pero, tal y como se revela en el documental, en 1924 un cártel que agrupaba a los principales fabricantes de Europa y Estados Unidos pactó limitar la vida útil de las bombillas eléctricas a 1000 horas. Este cártel se llamó Phoebus y oficialmente nunca existió pero en Comprar, tirar, comprar se nos muestra el documento que supone el punto de partida de la obsolescencia programada que se aplica hoy a productos electrónicos de última generación como impresoras o iPods.
Este usar y tirar constante tiene graves consecuencias ambientales. Tal y como vemos en este trabajo de investigación, países como Ghana se están convirtiendo en el basurero electrónico del primer mundo. Hasta allí llegan periódicamente cientos de contenedores cargados de residuos bajo la etiqueta de 'material de segunda mano' y el paraguas de una aportación para reducir la brecha digital y acaban ocupando el espacio de los ríos o los campos de juego de los niños.
Más allá de la denuncia, el documental trata de dar visibilidad a emprendedores que ponen en práctica nuevos modelos de negocio y escucha las alternativas propuestas por intelectuales como Serge Latouche, que habla emprender la revolución del 'decrecimiento', la de la reducción del consumo y la producción para liberar tiempo y desarrollar otras forma de riqueza, como la amistad o el conocimiento, que no se agotan al usarlas.
domingo, 6 de febrero de 2011
Un almuerzo cualquiera
miércoles, 2 de febrero de 2011
Caseritas Conservas
La mayonesa que deguste en lo de Flor, me gusto tanto que atenta a lo que observe (sumado a los tips del blog) me dispuse a preparar las propias. Mi vida cambio!!
lunes, 10 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Mayonesa de zanahoria
Pueden combinarla también con otras verduras. Va muy bien, por ejemplo, con calabaza. O con jugo de naranja y perejil. O incluso con un poco de la vinagreta de umeboshi. A los que el ajo les cae mal, pueden ponerle menos o incluso no ponerle.
Hervimos 3 0 4 zanahorias peladas y cortadas previamente en cubos con un puñado de sal.
Agregamos al vaso de la minipymer un diente de ajo pelado, las zanahorias cocidas y una buena cantidad de aceite de girasol.
Opcional: el jugo de media naranja y un puñado de perejil.
Mixar todos los ingredientes muy bien.
Guardar en un frasco de vidrio en la heladera.
Se puede consumir como condimento del arroz integral o como acompañamiento de cualquier otro alimento. Va muy bien con pollo y pescado. Ideal para untar panes integrales y hacer sandwiches frescos y naturales.
La foto es del día que vino Pau Bambú a casa y cocinamos algo rico para celebrar nuestro encuentro: arroz yamaní con alga kombu, ensalada de lechuga y repollo blanco con vinagreta de umeboshi, hamburguesa de soja y arroz y eso naranita que ven ahí ¡es la mayonesa de zanahoria!
viernes, 31 de diciembre de 2010
¡Feliz 2011!
van a volver,
por toda la Tierra
vuelven de nuevo.
Antiguas enseñanzas de la Tierra,
antiguos cantos de la Tierra.
Vuelven de nuevo,
amigo mío, vuelven.
Te los doy,
y por ellos
vas a entender,
vas a ver.
Vuelven de nuevo
sobre la Tierra.
Canto Oglala Lakota
norteamérika.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
¡Lo que comés, importa!
Documental imperdible. Los subtítulos están en portugués pero se entiende muy bien.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Vinagreta de Umeboshi
Hoy fui a buscar las umeboshi que llegaron directamente de Córdoba, Los Hornillos. En la foto pueden observar cómo quedan luego del proceso de elaboración que dura tres años. Es importante saber dónde las adquieren porque algunos productores, con el afán de lucrar, elaboran la umeboshi acelerando su proceso de tres años a tan sólo seis meses. Como es de preveer los resultados no son los mismos.
Hoy para festejar la llegada de la umeboshi decidí hacer una vinagreta para mi ensalada de hojas de lechuga morada, verde y rúcula. Ya que había le agregué también unos champignones. Para la vinagreta simplemente agregué a la procesadora una umeboshi descarozada, un poco de aceite de oliva extra virgen, el jugo de un limón, el jugo de una naranja y un poco de perejil picado. Luego de procesarlo quedó así:
Nada mejor para un día de calor como el de hoy.
Bon apetit!
Llegaron las umeboshi

El ácido cítrico es muy importante para nuestro metabolismo. Cuando consumimos proteínas, carbohidratos, vitaminas y grasas, nuestras enzimas los convierten en energía sin antes producir también ácido láctico, pyrodextrosa o glucosa. A estas sustancias fisiológicas se les llaman también "sustancias de la fatiga". Si nuestras enzimas no están trabajando adecuadamente estas "sustancias de la fatiga" se acumulan en nuestro cuerpo aumentando la sensación de cansancio. Es aquí cuando el ácido cítrico toma importancia pues tiene el poder de separar el ácido láctico en ácido carbónico y agua de modo que ayuda a que nuestro cuerpo lo expulse con facilidad.
La umeboshi contiene mucho ácido cítrico y contribuye a la reconstitución de la fatiga y el cansancio. Ahora ya saben por qué.
Para estas fiestas, luego del atracón de dulces, creo que vale la pena probar la umeboshi. Por lo pronto, me acaban de llegar de Córdoba y ya veré qué haré con ellas. Luego les cuento.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Sabe la tierra
Aunque Pau Bambu nunca escriba eso no quiere decir que no esté presente en las entradas de este blog. Por eso les quiero pasar una información super interesante que ella me pasó ayer por mail y que creo es fundamental para aquellos que están buscando formas de consumo más justas. Muchos de nosotros, cuando comenzamos a preguntarnos por nuestra alimentación, comenzamos a cuestionar los lugares donde conseguir buena materia prima para los platos que vamos a preparar. Entre las opciones que hay -que cada vez son más, por suerte - surge este espacio Sabe la tierra.
Vayan al link, vean de qué se trata porque es muy interesante la movida que está generando esta gente.
Les copio aquí abajo las actividades para este fin de semana que creo pueden estar buenas para aquellos que viven en Buenos Aires.
Los invitamos a visitarnos el sabado 18 y el domingo 19 de diciembre de 10 a 18 hs en el Mercado de Productores Sabe la Tierra. Nuestra propuesta es CONSUMIR MENOS y MEJOR, comprar DIRECTAMENTE DEL PRODUCTOR, elegir con RESPONSABILIDAD y disfrutar de la RELACION HUMANA y del INTERCAMBIO entre el PRODUCTOR y el CONSUMIDOR.
Podés comprar productos frescos y directamente de quienes los producen: quesos, pollos, huevos, panes, pan dulce integral, harinas, semillas, frutas secas orgánicas, frutas y verduras orgánicas y agroecológicas, dulces, vinos y champagnes orgánicos, cervezas artesanales, miel, tés, hierbas y mucho más.
Además una propuesta especial para regalos de Navidad Conscientes. Diseño sustentable, objetos reciclados, lanas artesanales, plantas, plantines, aromáticas, collares y objetos de fieltro, bolsas de compras y objetos de cocina,
alfombras tejidas a crochet, bolsas de papel, objetos de papel reciclado y las mejores artesanías en mimbre de los productores de la Biósfera de San Fernando.
¡¡¡¡NO SE SUSPENDE POR LLUVIA, VENÍ EN BICI Y TRAÉ TU BOLSA!!!!
IMPORTANTE: El Mercado permanecerá cerrado el sábado 25 de diciembre y el sábado 1 de diciembre de 2011.
ABRIMOS NUEVAMENTE EL SABADO 8 DE ENERO!!!!! Y ESTAREMOS TODOS LOS SÁBADOS DURANTE TODO EL VERANO!!!!!
Sopa de calabaza y hongos de pino
Estando en Bahía Manzano, a tan sólo unos kilómetros de Villa La Angostura frente al lago Nahuel Huapi se nos ocurrió hacer una sopa para pasar los días fríos. Claro que tal vez no sirva para los calores de Buenos Aires pero no quería dejar de compartir con ustedes esta sopa maravillosa de hongos y calabaza que hizo Nico para mí.
No teníamos muchos ingredientes pero habíamos conseguido unos hongos de pino que olían de manera increíble. Pensábamos hacerlos en un risotto pero nos ganó la sopa. Y, la verdad, no nos equivocamos.
La sopa contiene cebolla, calabaza y hongos de pino. El truco está en agregar el agua en la cual fueron hidratados los hongos.
Pero la mano mágica de Nicolás hizo el resto, esa es la verdad.
Y el clima acompañó, claro está.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Raíz de loto

Para Pau Bambú, con amor
El loto es una planta acuática sagrada tanto en India como en China y su flor tiene un significado muy especial para el budismo. La particularidad de esta flor es que nace en los pantanos, es decir, del agua estancada y sin oxígeno. Aún así, es una de las flores más bellas que hay.
Su raíz se utiliza tanto para la cocina como para emplastos medicinales. Tiene un aspecto extraño pues se parece a un tubo alargado que cuando se corta transversalmente se logran ver una serie de canales que le permiten a la planta obtener el oxígeno que necesita. Su medio ambiente al ser pantanoso suele carecer de dicho oxígeno por lo que esta particularidad la hace realmente asombrosa. Por fuera la raíz tiene un color oscuro pero si la cortamos veremos que por dentro es de un color claro, casi blanco.
Con esta raíz se suele hacer un té de color rojo de sabor indescriptible. El té de raíz de loto se utiliza mucho para las afecciones de pulmón y corazón. Es muy terapéutico para aquellas personas con cuadros de mucosidad y obstrucción respiratoria. Es excelente para resfríos, gripes, asma, bronquitis y congestión pulmonar. Como es de calidad Yang tiene el poder de alcalinizar la sangre.
Se prepara cortando 2 o 3 rodajas de la raíz fresca o seca en un cuarto litro de agua y se deja que hierva por aproximadamente 10 minutos. Aquí en Buenos Aires pueden conseguir bolsitas de raíz de loto secas en Casa China en el barrio Chino (tienen que pedirlo exclusivamente en la caja) y si tienen suerte pueden hasta llegar a encontrar la raíz de loto fresca en el sector de las verduras.

sábado, 27 de noviembre de 2010
Un tekka, por favor
En esta foto -por fin- pueden apreciar la carne de soja texturizada gruesa de la que hablábamos el otro día (previamente salteada y luego hidratada con el mismo caldo de las verduras). Este arroz con verduras, además, está condimentado con tekka, un condimento específico de la cocina macrobiótica del cual me gustaría hablar hoy.
Hay muchos condimentos específicos que la cocina macrobiótica utiliza para que sus platos tengan todos los nutrientes y minerales que nuestro cuerpo necesita. Le llaman los "equilibradores cotidianos". Entre ellos podemos encontrar el miso, el shoyu, la sal marina y el tekka.
El tekka es un condimento sumamente yang que se cocina en gruesas ollas de barro durante diez horas a fuego muy lento. Es oscuro, muy sabroso y de poder concentrado. La palabra tekka proviene de dos ideogramas chinos que significan metal y fuego. A este condimento le llaman "fuego de hierro".
Está hecho con miso de calidad yang (hatcho - miso), aceite de sésamo y varias raíces (lotus, bardana, zanahoria, diente de león). Tiene propiedades medicinales muy destacadas para cuadros extremadamente yin como anemias, reumatismo avanzado y algunos cánceres. Por contener un alto contenido de hierro, entre sus múltiples beneficios encontramos un alto poder de alcalinizar y depurar la sangre, fortalecer los intestinos y renovar la energía.
Por ser de alimento muy yang debe usarse en pequeña cantidad como condimento de algún cereal cocido, en este caso del arroz integral con verduras. Con media cucharadita sobre el arroz y las verduras basta.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Post no apto para macrobióticos muy estrictos
Pero hete aquí que este blog, como bien su nombre lo indica, no avala tortas que contengan azúcar desmedida, manteca desmedida, leche condensada desmedida (que a su vez contiene más azúcar) y merengue (¡más azúcar!).
Hacer una lemon pie intentando seguir los principios de la macrobiótica es como intentar explicarle la teoría de la Relatividad a una señora de vestido floreado que va a hacer las compras del mercado con su changuito (no ofense!).
Hemos decidido con el hombre light que haremos la lemon pie con todos sus ingredientes: harina blanca, manteca, huevos, azúcar, limones y leche condensada. Parece que, de todos modos, haremos una diferencia respecto al relleno pero no daré datos hasta que no lo compruebe mañana como quedó todo.
Por un ratito nos pasaremos al lado oscuro. Pero es por una buena causa. Es el cumple de mi papá.
Sin embargo, se nos ocurrieron múltiples variantes que paso a relatar para ir probando en algún momento.
-Para la masa:
Pensamos usar harina integral, aceite (en lugar de manteca), un huevo (el huevo no lo cambiamos por nada) y azúcar integral. Aquí ya tenemos el primer gran debate. ¿Es realmente mejor el azúcar integral que el azúcar refinada? ¿Vale la pena? Hay varias posturas al respecto. Hay quienes dicen que el organismo no la absorbe tan rápidamente como el azúcar blanca y hay quienes no creen en esto. Como no encontré pruebas al respecto dejo picando la respuesta. Tal vez algún especialista al que le interese la investigación pueda sacarnos de esta duda. Yo, por lo pronto, no le daría azúcar integral a un diabético. Me sigo inclinando por la stevia.
-Para el relleno:
Que Dios nos ayude. La macrobiótica ni siquiera aprueba los limones. Tendríamos que hacer un relleno tan distinto que la lemon pie dejaría de llamarse lemon pie para llamarse... ¡strawberry pie! Como no somos muy estrictos y estamos en plena época de frutillas se nos ocurrió que podríamos procesarlas y mezclarlas con queso casancrem (lácteos, here we go!). La mezcla podría endulzarse con stevia y agregaríamos otro huevo para que cuaje bien en el horno.
Para terminar:
Un coulis de frutos rojos iría bien.
Como verán, nada de esto es macrobiótico así que cualquier sugerencia será bien aceptada. Aún no pusimos manos a la obra pero la idea es empezar a probar. Si alguien conoce recetas macrobióticas de tortas... ¡bienvenidas sean!
Update:
La torta salió increíble y la diferencia en el relleno fue que licuamos un cuarto kilo de frutillas que luego agregamos al jugo de dos limones y dos huevos de modo que usamos la mitad de leche condensada que solemos usar para esta preparación. Quedó una torta rosada con un leve touch de frutillas. ¡Glup!
martes, 9 de noviembre de 2010
Proteína vegetal
-¿Te gusta la carne de soja?
-Sí, pero no sé cómo se prepara. La vez que me la hicieron probar me encantó. Cuando la hice yo fue como masticar una esponja.
-Ah, yo no la hice nunca pero me dijeron que hay que sellarla primero.
Gran idea.
Sellar la soja. Si sellamos la soja nos salvamos de la consistencia de esponja.
Para quien nunca ha visto la carne de soja debo decir que no es muy apetecible. Se parece al alimento balanceado para perros. Viene en bolsas que se pueden comprar en alguna dietéticas o en el Barrio Chino. Por eso, todo el secreto está en saber prepararla. Del mismo modo que el tofu. Un mal tofu significa que no supimos darle sabor. Porque en definitiva el tofu no tiene casi sabor.
Entonces, primer paso: sellar la carne de soja.
Ushka puso a calentar un poco de aceite en la cacerolita y echó un puñado de esta carne vegetal. Revolvió. Cortó unas verduras: cebolla, zanahoria, zapallitos, ají, berenjenas. Las agregó con un poco de agua y dejó que hirviera. Se hizo un caldo delicioso. Luego le agregó azafrán al arroz y una vez que estuvo hecho lo mezcló con las verduras y la soja. Ushka come todo sin sal pero la perdonamos porque siempre tiene dispuesto un salero en la mesa para los que comemos y necesitamos sodio.
El resultado fue que la soja vegetal estaba en su punto exacto.
Así que ya saben. No digan que no les avisé.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Maravillosa Quinoa
La quinoa es un cereal maravilloso, incaico, aymará y quechua, de múltiples propiedades. Ideal para aquellas mujeres que sufren de osbtrucciones menstruales.
La quinoa hoy está cobrando la real importancia que se merece. Existen hoy en países como Perú y Bolivia programas que rescatan el cultivo de este cereal. En Argentina la podemos conseguir en dietéticas.
La ciencia, una vez más, confirmó la intuición del hombre antiguo. Los pueblos amerindios utilizaban este pseudocereal cuyo complejo vitamínico es excelente. Suple las falencias de otros cereales y legumbres aventajándolos en su contenido de proteínas, grasas y sustancias minerales, entre las que se encuentra el calcio y el fósforo.
Además, es riquísima.
Adoro la primavera
lunes, 1 de noviembre de 2010
Este post no tiene nada que ver... ¿o sí?
-Se está matando -le digo a Nico.
El se ríe.
-¿No será un poco mucho?
-No.
Efectivamente, la señora de adelante había puesto todos productos diet pero a juzgar por su panza abotargada no le estaban funcionando. Leche, yogures, quesos duros, quesos frescos, fiambre, pan lactal blanco, yerba, hamburguesas de carne (goodmark, bueh), Coca - Cola zero, carne de asado y... un mísero manojo de espinacas...
-Esta señora debe sufrir de estreñimiento crónico.
-No veo que lleve activia.
-No le hace falta, es de las que toman mate.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Más sobre sopas
Una buena sopa tendrá que tener algún alga de mar. Incorporará a nuestro pequeño cuenco el sabor y los minerales del mar. Imagínense, tener entre nuestras manos un pequeño oceáno de nutrientes. Increíble, ¿no? El alga wakame va a muy bien con las sopas. Pero que hay que usar poquito y tener cuidado de no excederse pues el sabor del alga no debe prevalecer en la sopa. Debe sentirse de forma sutil. El alga wakame es muy beneficiosa para nuestra salud pues de todas es la que contiene más hierro y vitaminas del complejo B, incluyendo la B12. También nos aporta calcio.
A mí me gusta mucho agregarle a mi sopa de verduras un poco de miso. El miso es un equilibrador maravilloso que contiene múltiples propiedades. "El miso es una pasta aromatizante fermentada muy sabrosa hecha con porotos de soja y/o cereales y sal marina. Durante siglos fue considerado un alimento curativo en la China y Japón, y hoy investigaciones más modernas revelan que no se equivocaron"*. Entre sus muchas cualidades contiene ácido linoleico y leciticina que disuelven el colesterol en la sangre y ablandan los vasos sanguíneos, alivia los efectos por exceso de tabaco y alcohol, nutre el cabello y la piel, aporta enzimas vivas que ayudan a la buena digestión y a restaurar la flora intestinal muchas veces dañada a causa de la ingesta de antibióticos u exceso de alimentos a base de harinas blancas y lácteos.
Para mi sopa de verduras de hoy herví lo que tenía a mano en una cacerolita. Un poco de apio cortado chiquito, una cebollita de verdeo picada, rallé media zanahoria y a todo le agregué una ramita de tomillo y/o romero. Esto conformó el caldo propiamente dicho. Ustedes pueden agregarle las verduras que deseen, obviamente. Luego le agregué un trocito de alga wakame y salé sobre el final de la cocción.
El miso -y esto es muy importante- debe agregarse al final y en pequeñas cantidades. Nunca cuando el agua está hirviendo. Por cuenco, con un cuarto de cucharadita será suficiente. El miso no debe hervirse pues pierde sus propiedades increíbles. Al apagar el fuego, entonces, se agrega el miso y se revuelve de modo que se disuelva bien en la sopa. Para finalizar si gustan del perejil pueden agregárselo al final, o bien, un poco de nirá ¡que es delicioso!
¡Buen provecho!
*Perla Palacci de Jacobowitz, Macrobiótica para todos, Deva's, Buenos Aires, 2005
martes, 5 de octubre de 2010
El país de la leche y la miel
Michio Kushi respondió:
El país en el que vivían los judíos no era precisamente muy fértil. Era de características desérticas y de muy difícil cultivo. A pesar de ello, los judíos intentaron comer cereales integrales como alimento principal. Moisés nos enseña en las leyes que tratan de la comida que debemos comer alimentos integrales, especialmente pan ázimo. Tratándose de celebrar una fiesta siempre debía haber pan ázimo. Si algunos comían alimentos de origen animal, debían purificarse. Dicha carne debe ser preparada según un determinado proceso y no mezclada con otros alimentos. Se debe eliminar toda la sangre, luego se pone en remojo en agua salada durante algún tiempo, etc. Los alimentos deben estar "kosher". Las instrucciones dadas por Moisés son clases de cocina macrobiótica.
El país de la leche y la miel es un símbolo. Después de una larga época de sufrimientos en Egipto, la gente tiene una visión dulce (...) Es una visión, un sueño. Si disfrutamos de una buena salud podemos tomar de vez en cuando leche y miel pero nunca diariamente, esto sólo ofrecerá problemas.
viernes, 1 de octubre de 2010
El calcio nuestro de cada día
Michio Kushi, Introducción a la Filosofía y Medicina Oriental.
Para una dieta clásica se aconsejan consumir entre 600 y 700 mg de calcio por día. Esta dosis debería incrementarse en mujeres embarazadas o en período de lactancia, o bien, en aquellas mujeres que han llegado a una edad menopáusica. Curiosamente son generalmente estas mujeres quienes padecen la necesidad de consumir más dulces y azúcar generando un importante grado de acidez en el cuerpo que éste, a su vez, compensa segregando sales minerales -sobre todo el calcio de los huesos y dientes- para neutralizarla. Las golosinas son los ladrones de minerales del cuerpo por excelencia. Por consiguiente, los huesos se debilitan.
En el libro Guía para una nutrición evolutiva, el Dr Jorge Estévez se asombra de que en países como China (especiamente en las zonas rurales donde casi no se consumen lácteos) haya poquísimos casos de osteosporosis, mientras que en países como Estados Unidos y Dinamarca (donde el consumo de leche, quesos y otros lácteos es muy importante) el grado de osteosporosis es altísimo. El informe de Cornell* demostró que el elevado consumo de lácteos hace que el cuerpo pierda más calcio del que efectivamente le aporta.
A continuación una lista comparativa del contenido de calcio de varios alimentos:
Algas hiziki (1400), algas wakame (1300), algas arame (1170), semillas sésamo (1160), leche en polvo sin agua (900), queso holandés (850), algas Kombu (800), sardinas (435), almendras (235), soja (225), avellanas (210), perejil (200), garbanzos (150), queso de soja o tofu (128), semillas de girasol (120).
Dice Michio Kushi respecto del calcio:
A veces se afirma que si solamente comemos verduras y cereales, no ingerimos suficiente calcio y que por ella será preciso beber cada día leche para compensar la falta de calcio de los otros alimentos. Sin embargo les invito a examinar la columna correspondiente al calcio. Arroz integral: 10 mg, trigo: 35 mg, sarraceno: 53 mg, poroto aduki: 75 mg, leche de vaca: 100 mg. Comparen este dato con el miso: 115 mg, o con el poroto de soja: 190 mg o con la shojas de daikn: 190 mg, casi el doble, e hiziki: 1400 mg, catorce veces más.
En una dieta macrobiótica las necesidades de calcio son menores porque no hay consumo de lácteos y se consume muy poca proteína animal. Se sabe con respecto al metabolismo del calcio que si se consumen menos proteínas animales se necesita menos calcio "ya que la excreción de este mineral aumenta cuanta más proteína se ingiere. La cifra recomendada por FAO / OMS de Calcio está basada en el consumo habitual de carne de la población y no debería aplicarse por tanto a comunidades vegetarianas o macrobióticas ya que sus integrantes poseen mayor capacidad para retener calcio" (E. Appeltauer).
La mayor fuente de calcio en una dieta macrobiótica la proporcionan las algas marinas y los vegetales que aportan un 40 % del calcio necesario diario. Sin embargo, es necesario aclarar que tanto la espinaca como la acelga contienen demasiado ácido oxálico y no son muy recomendables desde un punto de vista macrobiótico (aunque aún no se ha estudiado qué sucede con los oxalatos en los alimentos cocidos).
*Fuente bibliográfica: T. Colin Campbell, Li Junyao, Chen Junshi y Richard Peto: "Diet, Life, Style & Mortality in China" Iyhaca, N.Y., Cornell. Univ. Press. 1990.
