jueves, 14 de junio de 2012

Leche del almendras

¡Qué ricas que son las almendras! Y super nutritivas.
Para esta leche de almendras utilicé 12 almendras remojadas durante la noche (hay que activarlas entre seis a doce horas).
Por la mañana las coloqué en la licuadora junto con un vaso de agua (el agua de remojo se descarta a menos que se quiera obtener una leche con sabor más concentrado).
Licué.
Luego filtré el contenido con un lienzo (hay bolsitas especiales para esto pero yo tengo un lienzo que cosí a mano y va genial) y...

Voilà!

¡Leche de almendras para saborear! Pueden preparar licuados, usarla en tartas o en repostería. Anímense a hacerla. No es para nada difícil.

domingo, 10 de junio de 2012

Reflexiones acerca de

Ayer fui a un cumpleaños donde habían preparado un guiso de lentejas para agasajar a los invitados. En ese momento, me acordé mucho de mis amigas vegetarianas y de cómo durante años preparé guisos de distinta índole para los cumpleaños e hice siempre una cacerola aparte donde no mezclaba la carne. Después de todo, los guisos pueden ser con o sin carne, eso es algo que aprendí hace mucho tiempo y lo respeto.

No soy vegetariana. Aún siento el impulso de comer carne. Esto es así y no lo reprimo. Son muchos años de consumo de carne y muchas generaciones en mi familia que lo han hecho. Aún no he abandonado el pescado (y no sé si alguna vez pueda hacerlo). Lentamente voy dejando de comer pollo y cuando lo consumo intento que sea pollo de campo. Pero de lo que sí estoy segura es que no quiero consumir más carne de vaca.

No deberíamos comer vacas por muchas razones. La vaca hace rato que ha dejado de ser el animal pacífico que pastaba en el campo verde. Por otro lado, si se piensa bien, con el equivalente de alimento que se le da a una vaca se podrían alimentar 25 personas y no 2 como generalmente ocurre. La tierra que se utiliza para alimentar al ganado podría utilizarse para otros cultivos. ¿Sabían que un alto porcentaje de las tierras cultivadas sirven sólo para el alimento de ganado y que un porcentaje más bajo sirve para el consumo directo? A mí todo esto me hace mucho ruido. Y ni siquiera me estoy metiendo con un tema tan doloroso como lo horrible que son los mataderos donde las liquidan luego de llevar una vida extenuante y esclava.

Pero volviendo al guiso de lentejas...algo tan bueno como a la lenteja -con todos los nutrientes que ya lleva- ¿qué necesidad hay de meterle carne, panceta y chorizo colorado salvo, claro está, por el paladar de los consumidores? Es decir, salvo por cuestiones culturales. El gusto es algo cultural, claramente. Algo que vamos heredando y que, a veces, se amplia por la curiosidad o las oportunidades que la vida misma nos ofrece. Pero estamos en tiempos en los que hay que pensar en las siguientes generaciones. La tierra es finita y tiene que alcanzar para todos. Por otro lado, algo que me parece absurdo es la cantidad de energía que los cuerpos necesitan para metabolizar después toda esa grasa que no necesitan. Entiendo que a un esquimal no le vas a dar una lechuga para que se nutra pero nosotros no somos esquimales ni hombreamos sacos en el puerto. De hecho, casi todas las actividades diarias que realizamos nos obligan a mantener el cuerpo quieto.

martes, 5 de junio de 2012

Al pan pan



Aparte de que el horno encendido calienta los hogares ahora que el frío esta presente, el comer un pan amasado por nosotros y sano es un regalo hermoso que podamos brindarnos, solo tenemos que invertir en:

1. Tiempo. Un rato (cuanto más frecuente se hace menos tiempo nos lleva)
2. Un kilo de harina integral, superfina.
3. un sobre de levadura seca
4. 700cm3 de agua tibia
5. una cucharada de sal
6. Aceite, a ojo, medio vaso quizás.

Tal como quede con Flor, acá mi receta actual de pan casero integral 100%.
Pongo la mitad de la harina con el agua y la sal, mezclo con batidor de metal para que se haga una crema. Luego le agrego el resto de la harina y el aceite y meto un poco de mano para unir bien y quede una masa lisa. Esta es la receta que viene con la levadura seca, ningún secreto. Mi real secreto es encender el horno, y poner la masa a reposar en bols amplios tapados sobre el horno. Es sabio aprovechar el horno para hornear otras cosas que tengamos ya preparadas, ya que tardara un buen rato en levar al triple. Cuando esto suceda se van tomando bollos acorde al tamaño del pan que querramos. Con estas cantidades yo hago dos panes grandes en budinera tamaño 5 y me queda un resto que lo aprovecho para hacer pizzas, una o dos depende el espesor que nos guste.
El bollo de masa levada, se lo amasa un poco, según el nivel de alteración que tengamos podemos darles unas piñas con puño cerrado, podemos meterle los dedos (siempre manos bien limpitas) si estamos más tranquilos podemos apretarla con golpecitos, todo sirve. Yo lo que hago es untar en aceite la budinera y acomodar la masa allí, tomando en cuenta que levara al doble. Para esto, vuelvo a taparla y dejarla sobre el horno que sigue encendido. Cuando crece y crece y crece al doble de tamaño... meto al horno temperatura media. Nunca se cuando esta y cuando no pero es algo así como media hora.

Cualquier cosa me preguntan o comparten experiencia y recetas!!!

jueves, 24 de mayo de 2012

Hamburguesas de quinoa

Decidí que ya era hora de hacer mis propias hamburguesas de quinoa. Hasta ahora las venía comprando (son bastante caras, debo decir). No había tenido buena suerte por el momento: se me desarmaban, me quedaban deformes, anodinas, sosas. Pero me encontré con el blog de Caro Pimiento y allí descubrí que no era muy complicado. Simplemente había que dedicarse un poquito. Caro, en su receta, hacía unas milanesas de arroz yamani y lentejas. Yo, como tenía cocida la quinoa desde ayer, decidí usar en la preparación quinoa en vez de arroz yamaní. 

Y el resultado fue el siguiente:


A falta de lentejas, le agregué una crema de porotos mung con ajo que me había quedado de otra preparación (cocidos y luego procesados con ajo crudo). Luego, en una ollita rehogué 1 cebolla pequeña, 1 puerro y una zanahoria rallada.


Junté todo en el mismo bol y mezclé todos los ingredientes como para que se forme una pasta bien amalgamada. Para ello, además, le agregué 5 cucharadas de pan rallado (no tenía germen de trigo pero eso hubiera estado muy bien), condimenté con sal, pimienta, ajo y perejil.


 Finalmente me armé de coraje y con estas manitos me puse a armar las hamburguesitas. Para ello me ayudé rebozándolas con más pan rallado. Si se prefiere se podría utilizar rebozador de arroz (pero yo no tenía).


Luego de una pasadita por el horno... salió ¡ESTO!

¿Hermosas, no?

lunes, 21 de mayo de 2012

Jugos

-Mi botica es la verdulería, m'hijita - me dice ella - Hace años que no me resfrío-.
Yo la miro admirada y pienso cuánta razón tiene.

Les dejo un jugo que me gusta mucho y que estoy tomando todas las mañanas en ayunas.

-2 zanahorias peladas
-1 manzana roja pelada
-1 ramita de apio
-un trocito de jengibre

Todo pasado por el extractor de jugos y ¡voilà!
Cómprense un extractor de jugos. Es la mejor inversión. Piensen en todo ese dinero malgastado en redoxón.
Y sí, disfruten.

martes, 15 de mayo de 2012

¡Súper pizza integral!


Como quedaba algo de la masa del pan que había hecho y el horno literalmente estaba para bollos decidí hacer una pizza integral.
Estiré el bollo hasta dejarlo bien chatito e inventé esta pizza que originalmente iba a ser una tarta.
En la base:
-Puré de calazaba, zanahoria y berenjenas. Las calabazas y las zanahorias fueron hervidas con un puñadito de sal previamente (guarden el caldo para otra sopa, es buenísimo y da sabor).
-Las berenjenas no son macrobióticas, son muy yin y no deberíamos comerlas en demasía. Pero había quedado un puré de berenjenas que había hecho el hombre light de otra comida.

Para finalizar:
-Coroné la pizza con espinaca cocida al vapor, cebollas y ají salteados en una sartén y trocitos de queso por salut.

Todo muy ma non troppo esta vez, como verán. Mi marido anoche cenó feliz.

¡Amasa la masa!


Cansada de comprar el pan en Hausbrot y teniendo una buena receta de pan integral a mano decidí amasar el pan con estas manitos que tengo. Fui a buscar la receta que estaba escondida en un cajón y me encontré con algunas anotaciones pertinentes que paso a compartir con ustedes.

Primero que nada: la harina integral es más pesada que la harina blanca porque ¡es integral! De modo que si van a usar 50 gr de levadura fresca, en vez de usar 1 kilo de harina integral lo mejor es usar 900 gr. Esta sería la primera recomendación para que el pan leve mucho y quede esponjoso.

Como me gusta mucho usar la levadura fresca paso a explicarles como hacer una rica esponja de levadura. Desgranamos la levadura en un bol pequeño y le agregamos un poco de harina integral. Lo mezclamos. Yo uso los dedos porque me gusta hacerlo todo con la mano pero si ustedes son quisquillosos utilicen una cuchara. El agua que usaremos debe estar preferentemente tibia, entre lo 30º y 35º. Tengan cuidado de que no esté muy caliente porque corremos el riesgo de matar a la pobre levadura (¡que está viva!). Luego mezclamos todo esto hasta que quede una consistencia cremosa. A lo último espolvoreamos un poquito de azúcar (tan sólo para darle de comer a la levadura y que la esponja se haga bien feliz). En un rato verán que la consistencia cremosa empieza crecer y se hace esponjosa, como si fuera una espuma.

Hacemos una corona con los 900 gr de harina integral y en el centro colocamos la espuma de levadura. A los costados espolvoreamos un poco de sal (a gusto) y agregamos un chorro de aceite de lo que gusten (pueden jugar con aceites raros y sino usan uno neutro de girasol). El aceite es importante porque la grasa hará que la masa leve más fácilmente. Finalmente le agregamos agua (se puede jugar con leche, té, jugos de remolacha, zanahoria, espinaca y hacer panes de colores). Se amasa de modo que todos los ingredientes se amalgamen, se puntea y se deja levar unos quince minutos. (Yo acá ya prendo el horno para que la cocina quede calentita y leve más a gusto).

El bollo duplicará su volumen. No esperen que leve como la harina blanca, es imposible. La harina integral siempre es más pesada (esto ya lo dije, perdonen). Pero no se preocupen, salen unos panes deliciosos. ¡Confíen!

Una vez que duplica el volumen se vuelve a amasar para desgasificar la masa y quitarle la combustión de gases (que es lo que nos da acidez después). Pueden separar en bollos o ponerlo todo en un molde.

Se lo hornea durante 45 minutos en un horno bien bajito. Si quieren que salga crocante humedezcan un poco la masa.

Está listo cuando al sacarlo del horno se lo golpea y suena a hueco. Entonces lo apoyamos en una madera para que absorba la humedad y lo tapamos con un paño.

¡Voilà!

lunes, 14 de mayo de 2012

¡Fideos de arroz!



Fideos de arroz hechos con verduras salteadas: zanahoria, cebolla, zapallo y perejil, enriquecido con alga kombu y condimentado con caldo de miso. 

domingo, 13 de mayo de 2012

Té de cebada

Este té es depurativo y desinflamante. Purifica la sangre y el hígado, desintoxica el sistema nervioso y nos da mayor claridad mental. También es muy útil en fiebres y resfriados, para hidratar el organismo y mejorar la piel, es ligeramente diurético y ayuda en la eliminación de grasas animales y colesterol. ¿Cómo lo hacemos? Tostamos en una sartén seca los granos de cebada hasta que queden marrones. Luego hervimos 2 cucharadas de estos granos en un litro de agua durante 10 minutos. Podemos tomarnos el té y luego emplear los granos tostados y cocidos en panes o desayunos de cereales.

jueves, 10 de mayo de 2012

Entrevista a Michio Kushi

Como pionero de la Paz Mundial a través de la macrobiótica, el trabajo de Michio Kushi viene desarrollándose desde hace más de 50 años. La macrobiótica busca comprender la interacción entre nosotros y la alimentación que llevamos, el estilo de vida que elegimos y el entorno en el que vivimos. Una dieta macrobiótica consiste en alimentos completos y naturales cuya base esencial consiste en granos de cereal como el arroz integral o el mijo y en una variedad de verduras y legumbres, cosecha de la región.
Michio Kushi ha asesorado a organismos internacionales, como la ONU y la Organización Mundial de la Salud. En 1998, el Museo Nacional de Historia de América le entregó un reconocimiento oficial tanto a él como a su esposa Aveline por su contribución en el desarrollo de un movimiento decisivo hacia hábitos alimenticios más naturales y saludables, educando así a la población mundial sobre los beneficios de la dieta macrobiótica.
Hemos visitado a Michio Kushi en su sede internacional del Instituto Kushi, en el corazón de las montañas de Berkshire, en Massachussets. Nos sentimos afortunados al ser invitados a la comida solemne del Día de Año Nuevo que preparó Kushi personalmente. Tormentas de nieve prolongadas retrasaron nuestra partida y la agenda apretada de él hicieron retrasar nuestra entrevista varias veces. Esto nos permitió, no obstante, adquirir con calma una comprensión profunda de este hombre y su labor. Vestido con su acostumbrado traje con chaleco y dando una impresión pausada y carismática, Michio Kushi nos habló de su filosofía y de cómo surgió, durante la postguerra de Japón, para convertirse en el líder más prolífico del movimiento americano para una salud natural.

Pregunta: ¿Puede contarnos algo sobre su infancia y juventud?

Respuesta: Nací el 17 de mayo de 1926 en Wakayama, en el Japón central. Mis padres eran los dos maestros y me mudaba mucho de sitio durante mi infancia. Cuando tenía 12 años empezó la guerra entre Japón y China y cuando tenía 16 años, Japón entró en la segunda guerra mundial. Mientras estudiaba en la universidad de Tokio, extensas áreas de la ciudad fueron destruidas por los B-29 y la comida empezaba a escasear cada vez más. Cuando se intensificó la guerra se me esbozó un traslado a las islas sureñas de Okinawa. La mitad de mis compañeros de clase murieron cuando el barco se hundió en el trayecto. Yo me quedé en Kyushu residiendo en la estación de Tosu, a una hora de Nagasaki.
El 6 de agosto de 1945, la comunicación con Hiroshima cesó de golpe. Hubo mucha especulación. Más tarde nos enteramos que Hiroshima había sido destruída completamente y tres días después fue bombardeada Nagasaki. Ayudamos a muchas personas heridas que fueron transportadas en tren fuera de Nagasaki.

P.- ¿Cómo cambió usted de soldado a activista por la paz mundial?

R.- Como toda la gente joven, yo no me preocupaba de la muerte, pero después de terminar la guerra, me di cuenta que tenía que continuar viviendo. Mientras estudiaba en la escuela para graduados se me hizo evidente la necesidad de una federación mundial para que nunca más hubiese guerra. Empecé a mantener correspondencia con America’s United World Federalists (Federalistas mundiales unidos de América). Me comunicaron que existía una asociación de gobierno mundial en Tokio. Fui a visitarla y me encontré con mi maestro George Ohsawa (nacido en 1893). Él no hablaba sobre ciencias políticas sino sobre filosofía, vida y Yin y Yang. Vine a América en 1949 para asistir a un congreso de la Federación Mundial. En aquellos tiempos, muy poca gente podía salir de Japón. Afortunadamente, uno de los federalistas mundiales, Norman Cousins, se ofreció como garante. Me animaron a quedarme y entrar en la Universidad de Colombia donde empecé a reunir las ideas de varias personas del Plateau, entre ellas conecté con Thomas Mann, quién concibió un orden mundial armonioso.
Cuando tenía 25 años, empecé a pensar que aun cuando se creara un gobierno mundial, a menos que el ser humano se volviera realmente pacífico, no sería un medio de asegurar la armonía. Se seguiría necesitando leyes estrictas, un ejército y policía, lo cual no sería una paz verdadera. En su lugar tenemos que desarrollar una naturaleza humana más pacífica y amorosa. Es muy fácil hablar sobre fraternidad y paz pero esa clase de cualidad humana tiene que nacer naturalmente y desde dentro. Deseaba recibir consejo de mis Federalistas Mundiales más mayores y visité al Dr. Einstein, Norman Cousins, Thomas Mann y muchos otros. Sin embargo, sus respuestas eran: “No sabemos; no sabemos cómo volver la naturaleza humana pacífica”. Me decían: “Solamente tienes que comprenderte a ti mismo.

P.- ¿Y encontró la respuesta en la alimentación?

R.- Bueno, dudé si continuar estudiando ciencias políticas. Deseaba conocer lo que era la humanidad y cómo los seres humanos podían volverse pacíficos, y así decidí abandonar mis estudios. Me presentaba todos los días en Times Square. Y desde la mañana hasta la noche observaba a miles y miles de personas. Cada una era diferente. Algunas andaban deprisa, otras despacio; algunas eran altas, otras bajitas, algunas eran rubias, otras morenas. Me preguntaba por qué teníamos dos ojos, dos orejas y una nariz. ¿Por qué? ¿Por qué tenemos pensamientos y qué es intuición e imaginación? ¿Qué es la memoria? Me preguntaba sobre todas estas cosas mientras veía pasar a la gente... Entonces, (castañetea los dedos) me vino un “flash”: todos los seres, no solamente los humanos, sino también los animales y las plantas, estamos gobernados e influenciados por nuestro entorno, los cambios estacionales y las fuerzas cósmicas. Pensé que si hubiese algunos factores que pudiésemos controlar, podríamos cambiar. Empecé a considerarlos uno a uno descartando aquellos que no podemos controlar: la luz del sol, el aire, etc., hasta que quedó uno solamente. Éste era la comida. La alimentación; podemos controlarla al 90%. Pensé que se podría cambiar al ser humano a través de la alimentación.

P.- ¿La alimentación afecta a nuestros pensamientos y acciones?

R.- Los alimentos no están solamente para sostener el cuerpo. Ellos se convierten en vibraciones a través de la digestión. La energía y las calorías son todas vibraciones que cambian nuestra manera de pensar. Los pensamientos son vibraciones. Así que, si nos alimentamos de una forma, nos volvemos más competitivos, materialistas o agresivos y si lo hacemos de otra manera, podemos volvernos más pacíficos y espirituales, especialmente si esto se mantiene por generaciones. Siguiendo una dieta macrobiótica, la mente se vuelve tranquila y serena.

P.- ¿Cómo nació la macrobiótica?

R.- En efecto, los principios básicos de la Macrobiótica eran conocidos por filósofos y físicos a través de la historia. El modelo actual se desarrolló a partir de las ideas de Sagen Ishizuka (nacido en 1851), un médico del ejército que formuló una teoría dietética para sanar enfermedades. Él adoptó tanto la medicina occidental como las tradiciones orientales. Cuando mi maestro, George Ohsawa era joven, contrajo tuberculosis. Después de leer el libro Shoku You (Alimento nutritivo) de Ishizuka, puso en práctica la dieta y se curó. Ohsawa se hizo discípulo de Ishizuka y extendió la teoría. Él incorporó el concepto de Yin y Yang y lo bautizó con el nombre de Macrobiótica”, palabra griega que significa longevidad. Mi esposa Aveline era estudiante de George Ohsawa en Tokio. Ella llegó a América aproximadamente dos años y medio más tarde que yo. Con ella formulé mis ideas para establecer una macrobiótica estándar.

P.- ¿Puede explicarnos más sobre el Yin y el Yang?

R.- Todo fenómeno cambia constantemente entre dos tendencias antagónicas o complementarias; expansión-contracción, hacia arriba-hacia abajo, la fuerza ascendente de la tierra y la fuerza descendente del cielo. Todo esto se llama ampliamente Yin y Yang, siendo el fundamento de filosofías orientales. En tiempos antiguos, esto era estudiado por todo líder político, pesador y médico, si no ellos no hubiesen sido capaces de entender la vida. Todas las tradiciones orientales están basadas en esta idea, ya sea desde los arreglos florales hasta el Aikido. También tiene su aplicación en la alimentación. Alimentos tipo Yin, como la fruta o las hortalizas, contienen una fuerza expansiva terrestre. Alimentos tipo Yang, tales como la zanahoria o la bardana, tienen la fuerza celeste que es más contractiva. Tenemos que procurar un buen equilibrio en nuestra dieta.

P.- ¿La Macrobiótica prohíbe el consumo de carne?

R.- En la evolución, los mamíferos están muy cerca de nosotros mientras que los peces están más lejos. Así que si usted quiere comer productos animales sería mejor una pequeña ración de pescado. La macrobiótica no es un marco rígido sino que contempla lo que realmente es necesario para cada persona; uno tiene la libertad de elegir. La macrobiótica ofrece pautas y dentro de éstas se puede comer carne de vez en cuando. Sin embargo, se debería tener en cuenta que la ingestión de carne entorpece la calidad espiritual.

P.- ¿Por qué y cómo acudieron tantos “hippies” a estudiar con usted en los años 60?

En aquellos tiempos daba conferencias en Nueva York pero necesitaba mudarme a Boston, el centro intelectual de América, para poder influenciar realmente. Preveíamos que quizás vendrían estudiantes de Harvard pero en su lugar vinieron algunos hippies de San Francisco. Luego éstos empezaron a llamar a sus amigos. Por el año 1960, varios centenares de hippies se juntaron en Boston. Los hippies eran anti-sistema. Ellos querían un mundo nuevo por lo que mis conferencias y escritos encajaban con sus filosofías. Entonces establecimos un centro de estudios dónde enseñé el masaje de Shiatsu y mi esposa, Aveline, daba clases de cocina. Así empezó todo. Mucha gente tomaba drogas como marihuana y LSD. A fin de parar aquello, les dijimos que el arroz integral y la sopa de mijo colocarían aún más. Las autoridades sospechaban que yo era el cabecilla de una organización de drogas y fui efectivamente vigilado por la policía. El té Mu, que es una bebida macrobiótica hecha de nueve tipos de hierbas, fue analizado bajo sospecha de droga (risas). Ahora suena divertido pero entonces era muy serio.

P.- Usted dice que es importante hacer lo que a uno le gusta. ¿Nos puede dar un consejo?

P.- ¡No venda su vida! Siempre lo digo en mis conferencias. Hoy en día, desde el jardín de infancia se trata siempre de educación, educación, educación y competición. El objetivo es vender su vida al mejor precio. Luego uno empieza a trabajar en una empresa o en el gobierno donde todo gira alrededor de posición y salarios más altos. Todos los días: ¿cuánto?; todas las semanas: ¿cuánto?; todos los meses: ¿cuánto? Está usted vendiendo su vida como cortando a tajadas un pastel de pescado kamaboko. Cada año usted espera vender a un precio más alto. Luego, casi llegando a los 60 años, queda sólo un resto que nadie compra. Así que se jubila... y luego muere. Entretanto, usted ha vendido toda su vida.
¡No venda su vida! ¡haga lo que sea y que realmente quiera hacer! Tiene que obrar como dueño de su vida y así alcanza la libertad. No importa lo difícil que resulte, no importa el poco éxito que prometa, ¡haga todo lo que realmente desea hacer!

P.- ¿Cuál es su meta para el futuro?

R.- Seguir este sueño. En primer lugar, un entendimiento mejor de los alimentos y del medio ambiente animaría al ser humano a evolucionar de forma pacífica y espiritual. En segundo lugar, cambiaría el sistema económico e industrial para usar nuevas tecnologías que no contaminen. Como tercer punto crearía un gobierno mundial y como cuarto punto desearía una raza humana espiritual y que esta civilización espiritual poblara el mundo entero. ¡Esto es mi sueño y en el fondo es su sueño y el sueño de todo ser humano!

P.- ¿Qué significa “michi” (el camino)?

R.- ¡Mi nombre! (se ríe). También es el camino del universo, o el Yin y el Yang. Michi significa interpretar y actuar de esa manera. Sin embargo, de una forma conceptual, pensar que debería hacer esto o lo otro no es nada bueno. En su lugar, los actos y pensamientos correctos deberían surgir de una forma natural. Para que esto ocurra, tenemos que comer bien. En una persona “sana” esta armonía brota sin ningún planteamiento previo, como un acto natural. Esto es michi.
A través de una mayor comprensión del alimento y del medio ambiente animaría a la humanidad a desarrollarse en la paz y espiritualidad... este es mi sueño.

Fuente: Revista Natural Otoño 2003

lunes, 23 de abril de 2012

Croquetas nuevas croquetas

Croquetitas de arroz yamaní enriquecidas esta vez con: cebada perlada, avena arrollada, semillas de sésamo, lino y girasol, condimentadas con furikake. Si te quedás con hambre luego de esto, no sé qué decirte.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Llegó el otoño: ¡a prender el horno!


Hay gente que se queja cuando uno dice que para comer hay tarta. Como si la tarta fuera un rejunte de alimentos en lata y un cacho de masa comprada en el supermercado.
Las tartas macrobióticas son de lo más nutritivas. Primero porque no llevan masa sino una base de cereales cocidos, preferentemente mijo por su textura.
Esta que ven aquí en la foto tiene esta misma base, una capa de zucchinis previamente cocidos con el método nituke, una capa de puré de calabaza, zanahoria y berenjenas y... un poco de queso por salut (esto si quieren hacerlo estrictamente macrobiótico es preferible que no lo incluyan). Pero bueno, ¡queda tan rico!

Al frío, siempre buena cara...

lunes, 9 de enero de 2012

Ensalada veraniega oriental


Ok. Nos estamos ahogando. Necesitamos algo que nos dé fuerzas, energía para afrontar este calor tremendo.
¡Ensaladas!
Pero, mis queridos, no se puede vivir a lechuga y tomate o frutas.
No, ¡válgame el cielo!
Un plato frío pero que contenga hidratos de carbono complejos. Eso es lo que necesitamos.
Y ¿qué mejor que el arroz integral para este propósito?

Ingredientes:

arroz integral
zanahorias
repollo
cebolla
almendras
pasas de uva
perejil picado

¿Cuál es el truco de este plato?
Hay que rehogar las zanahorias cortadas en kimpira (tiritas) junto con la cebolla en una gota de aceite y sal. ¿Recuerdan el procedimiento? Busquen sino cómo hacer un nituke en el blog, está en las etiquetas. El repollo yo lo agregué crudo y cortado en tiritas finitas pero si quieren pueden rehogarlo también.
Luego se lo agregamos al arroz, espolvoreamos pasas de uva, perejil picado y almendras (las castañas de caju son lo mejor pero no tenía y seguramente no son nada macrobióticas).
Lo condimentamos con aceite neutro de girasol, muy poca sal (recuerden que el nituke le agrega sal a las verudras cocinadas) y un toque de vinagre o aceto balsámico.

Queda muy onda oriental y les aseguro que despejan el hambre en un santiamén.
¡Recomendado para quienes ese día tienen que hacer ejercicio!

¡Feliz comienzo de 2012!

sábado, 24 de septiembre de 2011

¡Espárragos, espárragos, se sirven en la mesa! ¡Espárragos, espárragos, para la tía Teresa!


Quien no haya visto Alf no entenderá el título de este post. De todos modos, no importa porque sí, este post va a hablar de lo rico que son los espárragos y de cómo es que estamos en la mejor época para comerlos. Si van a la verdulería verán que aparecieron los paquetes de espárragos nuevamente como así también las frutillas. Esto quiere decir que es época y que avanti con los largiruchos verdes.

Les había prometido mis croquetas de arroz yamaní (que no son perfectas como las hamburguesas de Amaranto). Vieron que a veces no da comer arroz todo el tiempo. A veces necesitamos comerlo de otro modo. Y lo mismo sucede cuando nos quedan esos restos de cereal en un tupper en la heladera. ¿Qué hacer? ¿Volver a recalentarlos? Lo mejor sería comprarse una arrocera pero mientras ahorramos para ello, mejor probar con las croquetas.

A las croquetas de arroz le podemos poner lo que nos guste para saborizarlas. En este caso yo le agregué cebollita de verdeo previamente salteada con un poquito de aceite y unos pedacitos de queso por salut (oh, no, infringí la ley otra vez, lácteos!). A la mezcla le agregamos un huevo y si queremos que no se desarmen por nada del mundo le agregamos harina. A mí no me importa que queden chuecas y prefiero no agregarles nada para que me queden sólo de arroz. Pero acá hay gustos para todo. Luego con la mano hacemos unos lindos bollitos y al horno por unos veinte minutos en una placa precalentada con un poquito de aceite.

¿Y las frutillas? AAAAAH. Eso es lo que les quería comentar. Las frutillas, mis amigos están.... en la ensalada. ¿Nunca probaron? ¡Son muy ricas condimentadas con pimienta! La ensalada que ven ahí contiene rúcula, zanahoria rallada, brotes de soja, remolacha rallada (sí, lo sé, estoy monotemática), y un mix de semillas de sésamo, lino y girasol.

Pruébenlas y luego me cuentan. Y si no se animan, bueno, quedan pa 'l postre y ya está.

jueves, 22 de septiembre de 2011

La clave es: ma non troppo


Insistimos con la remolacha cruda (espero que ningún macrobiótico muy estricto lea este blog y si es así... bueno, escuchamos sus opiniones al respecto). Y ya que me preguntaron voy a explicar por qué no es muy recomendable comer remolacha cotidianamente (y resalto esta palabra a propósito).

Primero que nada, la cocina macrobiótica no es muy fan de los alimentos crudos porque apagan el fuego del estómago. Hablando en occidental y cristiano esto quiere decir que los alimentos crudos son más difíciles de digerir que los alimentos cocidos y nos debilitan.

No es que no podamos comer nunca remolacha pero no está dentro del conjunto de las raíces principales que nos hacen bien como, por ejemplo, la zanahoria, el nabo, los rabanitos, la bardana. Todas ellas son raíces de carácter más bien Yang y nos dan fortaleza para afrontar el invierno y la primavera. A diferencia de la papa, batata y remolacha que tienen un carácter más Yin y nos debilitan. Pero esto no quiere decir que si alguien que goza de buena salud y quiere comerse una ensalada de papa, remolacha y huevo se vaya a enfermar. Sólo que traten de no hacerlo todos los días. Más adelante, podemos hablar un poco mejor de esto y ampliar qué verduras son preferentemente las más equilibradas.

Lo que ven ahí es una hamburguesa de arroz yamaní que además contiene calabaza, zanahoria y semillas de sésamo y lino. No la hice yo (no me quedan así de perfectas pero ya les voy a mostrar unas croquetas medio deformes riquísimas que ustedes pueden hacer y mejorar obviamente!). Esta marca se llama Amaranto y la consiguen en las dietéticas amigas. Tienen hamburguesas de arroz yamaní con varios ingredientes. Mezclan brócoli, zanahoria, tofu, cabalaza. Son geniales para sacarnos de un apuro si no hay tiempo para complementar nuestro plato con una porción de cereales integrales (ya saben, los cereales integrales: arroz yamaní, cebada perlada, mijo, quinoa, fundamentales para nuestros platos llevan su tiempo hacerlos). Vienen frizadas y, así como están, van directas al horno. En un periquete tenemos un super plato nutritivo que nos saca del paso si no tuvimos tiempo de cocinar.

A veces, hay que postear cosas prácticas porque como viene la vida hoy en día... mejor que existan estas opciones, ¿no?

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Primavera agarrate!


¡Viva el color y la expresión!
¡Vamos los sabores a flor de piel!
¡Vamos!

Así nomas, algo sabrosito, fácil, colorido y abundante. De eso se tratan últimamente los mediodías en esta casa. ¡Hay que florecer! ¡Y para florecer necesitamos alimentarnos bien, nutrirnos, regarnos!

Este plato luce:
-Rodajas de zapallo anco al horno condimentado con aceite de oliva, sal y pimienta.
-Mijo hervido en agua con sal y un poquito de curry. Espolvoreado con perejil picado y un poquito de ciboulette que Claudia nos regaló de la huerta. ¡Gracias!
-Ensalada de zanahoria rallada y remolacha cruda. Ok, no es macrobiótica, lo sé. Pero es taaaan rica y sabrosa. Taaaan rica condimentada con un poquito de vinagre. La mezcla del dulzor de la remolacha con el vinagre no tiene precio. Pruébenlo si no saben de qué estoy hablando.
-Brócoli hecho al vapor con ajo (el ajo también, al vapor, hecho junto con el brócoli). Es facilísimo de hacer y sabe muy bien!

Y ahora sí. Bon Apetit!

sábado, 13 de agosto de 2011

Invitación nada Macrobiótica pero muy Integral


Están todos invitados a esta Feria Granizada, con muchas cosas lindas y diversas.
Ropa. Música. Artesanías. Accesorios. Shiatsu. Fotografías. Ropa Usada. Muñecos.
Tejidos. Ilustraciones. Reciclados. Bijuoterie. Carteras.
Free Market. Buena Onda. Alegría.
Los esperamos!

miércoles, 10 de agosto de 2011

¡Merienda sin pan que ayuda a recuperar energías!

Hoy se me terminó el pan.
Se me terminó el pan y enseguida pensé: ¿qué será de la merienda sin mis tostadas?
Pensé en lo que tenía en las alacenas y en la heladera. Y la respuesta no se hizo esperar. "¿Y si me hago una granola caserita?"
¡Buenísimo! Gracias al cielo tenemos nuestra biblioteca naranja siempre provista de tarros de vidrio que contienen cereales, legumbres, frutas secas, etc. Como dice el hombre light cuando ve que los ingredientes en la heladera comienzan a mermar: "Cariño, con la biblioteca naranja jamás moriremos de hambre".

Entonces, para organizar esta merienda tenía:

1 Manzana (en la heladera) que pedía a gritos que alguien se la comiera
1 tarro con avena arrollada
pasas de uva
miel

Puse al fuego una sartén. Pelé la manzana y la corté en cuadraditos. Puse la avena arrollada en la sartén a fuego muy pero muy bajito y la dejé que se tueste un poco. Le agregué una cuchara de miel, las pasas de uva cortaditas chiquitas, y la manzana en cuadraditos. Revolví con cuchara de madera. La miel se fue derritiendo y mezclando con la avena y las manzanas. Condimenté con un poquito de canela. Y serví.

El hombre ligth se lo comió con leche.
Yo no.

Ambos dijimos: delicioso.

Por favor, pruébenlo. Ah, si tienen nueces o almendras...¡mejor!

GLUP :)



jueves, 4 de agosto de 2011

Días invernales



Para estos días tremendos de frío que clava agujitas en la piel lo mejor para entrar en calor es tomarse una buena sopa de verduras.

¿O no?

Hicimos cantidades industriales que luego frizamos en tapercitos calculando unas dos porciones. Perfecto. Si son más en la familia lo frizan de acuerdo al número de comensales , si estás solito o solita... recomendamos frizarlo en un bolcito, o bien, un mug.

Acá, en esta olla, tiramos de todo. Pero el ingrediente que le dio toda la onda fue la remolacha. Sí, señores. REMOLACHA. Incluidas las hojitas. A esta sopa en particular le agregamos lentejas coral porque se deshacen en el caldo haciéndolo más espeso y le da un sabor delicioso. ¡Pero ustedes le pueden agregar lo que gusten! En invierno, cuando hace mucho frío, está bueno agregarles legumbres y cereales a los caldos: porotos aduki o cebada perlada. ¡Lo que ustedes prefieran! Enriquecen a la sopa y se dan más calorcito por dentro.



lunes, 9 de mayo de 2011

¿Cuscus dulce?

Con un poco de imaginación se pueden preparar postres dulces que no perjudiquen nuestro organismo. Por supuesto que vale aclarar que no estamos en contra de aquellos postres que producen muerte súbita al pobre páncreas. Si uno está sano, algunos cumpleaños ameritan que uno se aleje del camino diario (y que el páncreas trabaje un poquito, che). Porque de eso se trata. Alimentarse bien diariamente para luego poder darse unos pequeños gustos. Hay postres y festejos que bien valen la pena.

Una vez aclarado este punto paso a mostrarles un postre vegano que aprendí hace unos años con un chef que hoy en día vive en Entre Ríos y tiene un proyecto hermoso. Martín nos hizo dar cuenta de lo poco desarrollada que estaba la repostería vegana. Y nos enseñó a jugar con los ingredientes. También nos hizo ver que agregar un huevo a una preparación no era tan terrible y que si usábamos ghee en vez de manteca tampoco era la muerte de nadie.


Lo que ven en la olla es cuscus. Sí señores, cuscus dulce. La preparación además contiene manzana rallada, avena arrollada, pasas de uva, castañas de cajú y harina de algarroba. Para preparar un cuscus dulce se pone a hervir una taza y media de agua. Al agua le podemos agregar azúcar integral o bien miel para endulzarla. También podemos agregar algunas especias como canela, cardamomo y hierbas como cedrón o kafir (que es parecido al cedrón pero un poco más fuerte). Una vez que el agua hierve se hidrata una taza de cuscus. Se lo agrega en forma de lluvia, se apaga el fuego y se va revolviendo hasta que el cuscus absorba todo el agua. Una vez que esto sucede se le añaden dos manzanas ralladas (o más, esto es a gusto de cada uno), se le espolvorea harina de algarroba, avena arrollada, castañas de cajú, pasas, nueces (si les gustan, obvio) y una cucharadita de polvo de hornear. Esta preparación va al horno unos 20 minutos.


Los cortan en cuadrados y lo sirven. Los que quieran pecar un poquito le agregan una bochita de helado. Queda delicioso.

lunes, 21 de marzo de 2011

En casa no todos somos macrobióticos

En casa, no todos somos macrobióticos. Lo pueden comprobar con esta foto donde la mitad de esta tarta sin masa tiene queso (por salut) y la otra mitad no lo tiene. En este camino, la tolerancia ante todo.

La tarta sin masa contiene varios restos de comidas anteriores. Entre ellas:

1) Un revuelto de zapallitos del mediodía (nada macrobiótico por el huevo, pero bueno, hay cosas peores).
-Pelar zapallitos, cortarlos.
-Rehogar una cebolla junto con los zapallitos. Agregar un huevo y revolver. El hombre light lo hizo con muy poquito aceite agregándole agua y sal a la cocción y tapando la preparación (un método parecido al nituke).

2) Puré de zapallo anco. Mmmmh, delicioso.

3) Arroz yamaní con vegetales cocidos a saber: puerros, remolacha, zanahorias, cebollas.

-Hacer el arroz tal como se describió en otro post.
-Los vegetales se hacen aparte con el método nituke. Se pone unas gotas de aceite natural de girasol en una ollita, se colocan las verduras, se agrega sal, se tapa la olla y se deja cocinar a fuego muy lento. El calor y la sal harán que los vegetales exuden su jugo y se cocinen casi en su propia salsa. Si es necesario se agrega muy poquita agua para que no se queme.

Para la noche habían quedado restos de estas tres comidas. En una asadera pirex colocamos el puré de zapallo y arriba la mezcla de los zapallitos y el arroz con vegetales. El hombre light le agregó a su mitad queso por salut.

Una delicia. ¡Prueben hacer sus propias tartas sin masa con lo que les sobre! Es muy rico y nutritivo. Hay quienes le llaman a esto terrinas. Pero la consistencia no queda muy de terrina realmente. Ojo que al servir se desarma.

sábado, 19 de marzo de 2011

Otoño en puerta


Llegó marzo y con él: el otoño. Después de la alegría del verano, los días largos, las ganas de estar al aire libre, el otoño viene a apaciguar todo esto. La energía de todos los seres vivientes comienza a retrotraerse hacia adentro. Es tiempo de conectarse con el adentro y de soltar lo que ya no nos sirve. El otoño es una estación de preparación para el invierno. Nuestra alimentación será la base para que lleguemos al frío con buena salud y sustento.

Marzo, sin embargo, en nuestra realidad aquí, en el cono sur, es también sinónimo de comienzo. Volvemos a trabajar, los chicos comienzan las clases, las rutinas se endurecen con horarios más estrictos. Tenemos menos tiempo para todo menos para momentos de introspección. Tenemos que ser conscientes de esto y lidiar estos ciclos que son arbitrarios y que a veces van en contra con lo que el propio cuerpo pide. Seamos sabios en como adjudicamos nuestro tiempo.

Para este primer frío que asoma nada mejor que empezar el plato del día con una sopa. Los macrobióticos aman las sopas. Dicen que no hay que tomar mucho, sólo un pequeño pote. Es propicia para la preparación del estómago. Al tomar la sopa lo calentamos y lo prepararmos para lo que vendrá luego. Esto nos asegura una buena digestión.

La sopa de hoy es un caldo preparado con algas wakame y lentejas coral. Las lentejas coral son unas lentejas rojas que se consiguen en las dietéticas y que tienen la bendición de tener una cocción más rápida que las otras. De hecho, si se hierven mucho tiempo se deshacen y quedan como una pasta que también es muy rica. Son ideales para las sopas.


El siguiente plato es una porción de nuestro bienamado mijo, un choclo hervido con sal y una ensalada de repollo y champignones. Porque, vamos a ser sinceros, el otoño amaga con venir pero aún queremos un poco de ensaladita, ¿no?

sábado, 12 de febrero de 2011

Obsolescencia programada

Este documental es imperdible. Tómense el tiempo para verlo. Quienes estamos en este camino necesitamos saber estas cosas.



Baterías que "mueren" a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

Rodado en Cataluña (Catalunya) , Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, "un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios".

El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación. Hace uso de imágenes de archivo poco conocidas, aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.

Edison puso a la venta su primera bombilla en 1881. Duraba 1500 horas. En 1911 un anuncio en prensa española destacaba las bondades de una marca de bombillas con una duración certificada de 2500 horas. Pero, tal y como se revela en el documental, en 1924 un cártel que agrupaba a los principales fabricantes de Europa y Estados Unidos pactó limitar la vida útil de las bombillas eléctricas a 1000 horas. Este cártel se llamó Phoebus y oficialmente nunca existió pero en Comprar, tirar, comprar se nos muestra el documento que supone el punto de partida de la obsolescencia programada que se aplica hoy a productos electrónicos de última generación como impresoras o iPods.

Este usar y tirar constante tiene graves consecuencias ambientales. Tal y como vemos en este trabajo de investigación, países como Ghana se están convirtiendo en el basurero electrónico del primer mundo. Hasta allí llegan periódicamente cientos de contenedores cargados de residuos bajo la etiqueta de 'material de segunda mano' y el paraguas de una aportación para reducir la brecha digital y acaban ocupando el espacio de los ríos o los campos de juego de los niños.

Más allá de la denuncia, el documental trata de dar visibilidad a emprendedores que ponen en práctica nuevos modelos de negocio y escucha las alternativas propuestas por intelectuales como Serge Latouche, que habla emprender la revolución del 'decrecimiento', la de la reducción del consumo y la producción para liberar tiempo y desarrollar otras forma de riqueza, como la amistad o el conocimiento, que no se agotan al usarlas.

domingo, 6 de febrero de 2011

Un almuerzo cualquiera

El secreto de alimentarme con materia prima mas saludable es toda una aventura, una parte de mi quiere y otra parte de mi quiere corromperla. Y allí están en una lucha contaste el pequeño diablito y angelito, Super Yo y Ello, o como quieran llamarlo. Disputan sus fuerzas extremas y mi cuerpo es el campo de batalla que disfruta o padece de la calidad de la energía que le brindo en alimentos. Los extremos no son buenos, pero la macrobiótica si lo es. Yo voy explorando este mundo nuevo paulatinamente y adoptando costumbres mientras busco equilibrio, salud, bienestar y no más extremos!
Una de las cosas que intento hacer es tener materia prima saludable en casa. Por ejemplo los benditos cereales, las mayonesas vegetales, verduras variadas, y creatividad. Incorporo a la rutina el comprarlas y tenerlas, ya que son cosas que no se pueden adquirir en la compra mensual y freezar.
Les presento el menú de un mediodía cualquiera cuando logro darle bola a mi parte sana (preparado en 5 minutos cuando las cosas están en la heladera):

- Ensalada de hojas verdes (Lechuga y rúcula con oliva, sal y jugo de limón)
- Rebanada de Pan Integral con semillas (Mixbrot de Haus Brot, hecho con trigo orgánico entero, centeno, aceite de girasol, semillas de girasol, sésamo y lino, avena, levadura y sal. SIN LECHE, SIN CONSERVANTES, SIN HARINA BLANCA. Se guarda en heladera 10 días en freezer hasta 3 meses)
- Cous Cous (Sémola de trigo, bendito cereal africano que se cocina en pocos minutos y nos salva cuando no hay tiempo, mi favorito es el marca Randa)
- Arroz Yamani integral cocinado con alga kombu y (Es así, para no caer en el delivery ni en las harinas blancas hay que tener este arroz en la heladera. Como en LOOP cuando se termina se vuelve a hacer: dos tazas de arroz se remojan en agua dos horas y lo lavas y enjuagas un par de veces. Luego a ese arroz remojado se lo pone con 4 tazas de agua, un poco de alga Kombu y dos cucharaditas de sal marina a hervir en la cacerola mas pesada que tengas, cuando hierve lo ponemos al mínimo, mínimo más mínimo y lo dejamos con la tapa que se cocine lentamente, llevara una hora aproximadamente, cuando no queda mas agua y se comienza a dorar lo que esta en el fondo se apaga y se deja reposar un rato mas con la tapa. Mmhhh riquisimo!! se come, se guarda, se termina y se vuelve hacer)
- Verduras salteadas que quedaron de la noche anterior y se combina con cualquier cosa (En sartén por orden de aparición y con tapa se cocinan en fuego bajísimo: gota de aceite, cebolla, zapallo, zanahoria, zapallito, repollo colorado, choclo)

Mediodía feliz, Panza feliz, Cuerpo feliz.
Diablito enfurecido porque perdió.



miércoles, 2 de febrero de 2011

Caseritas Conservas


La mayonesa que deguste en lo de Flor, me gusto tanto que atenta a lo que observe (sumado a los tips del blog) me dispuse a preparar las propias. Mi vida cambio!!
Desde entonces las mayonesas y los patés son un complemento en mis comidas diarias. IUPI!
Por un lado las mayonesas de zanahoria y calabaza apenas se terminan las renuevo. Pero, tome el consejo de Melina y experimente con garbanzos: Hice una especie de Hummus, una conserva de porotos cocidos y Falafel.

Pero hoy es el día del Hummus. Nunca lo había preparado, así que investigue distintas recetas, y quedo lo que ven en el frasco de la derecha:

- Deje en remojo los porotos con Alga Kombu 24 horas.
- Le cambie el agua por lo menos dos veces.
- OJO! Se hinchan mucho.
- Los puse a hervir en fuego mediando agregando un poco de sal alrededor de 2 horas.
- Puse una buena cantidad de porotos hervidos (2 tazas y media) en el procesador de la minipimer y le puse lo mismo que a la mayonesa: sal, pimienta, jugo de limón, aceite, ajo.
- Lo esencial en el hummus es usar Tahini (pasta de sesamo) que me arriesgue a hacer una versión casera: Tostar semillas de sesamo con sal marina, con cuidado de que no se quemen moviendo la sartén. Luego procesarlas (o usar mortero) para hacerlo polvo (hasta ahí es el famoso y conocido "GOMASIO"). Luego mezclar ese polvo con un poquito de agua. Agregar esto a los porotos.
- Procesar todo con cuidado, al principio puede parecer imposible, porque los porotos son rebeldes.
- Guardar en frasco con tapa en heladera.

Se puede usar con todo!!! DISFRUTEN!!!


lunes, 10 de enero de 2011

verde que te quiero verde


Ensalada de: champignones, rúcula, lechuga mantecosa, perejil, aceite de oliva, limón y umeboshi

viernes, 7 de enero de 2011

Mayonesa de zanahoria

Esta mayonesa es muy fácil de hacer y queda de un sabor delicioso. La aprendí de Lau que es una genia haciendo cosas con las manos como ustedes mismos lo pueden comprobar aquí. La trajo a la mesa navideña y todos quedamos prendados de esta maravilla. Espero que a ustedes les pase lo mismo.

Pueden combinarla también con otras verduras. Va muy bien, por ejemplo, con calabaza. O con jugo de naranja y perejil. O incluso con un poco de la vinagreta de umeboshi. A los que el ajo les cae mal, pueden ponerle menos o incluso no ponerle.

Hervimos 3 0 4 zanahorias peladas y cortadas previamente en cubos con un puñado de sal.
Agregamos al vaso de la minipymer un diente de ajo pelado, las zanahorias cocidas y una buena cantidad de aceite de girasol.
Opcional: el jugo de media naranja y un puñado de perejil.
Mixar todos los ingredientes muy bien.
Guardar en un frasco de vidrio en la heladera.

Se puede consumir como condimento del arroz integral o como acompañamiento de cualquier otro alimento. Va muy bien con pollo y pescado. Ideal para untar panes integrales y hacer sandwiches frescos y naturales.

La foto es del día que vino Pau Bambú a casa y cocinamos algo rico para celebrar nuestro encuentro: arroz yamaní con alga kombu, ensalada de lechuga y repollo blanco con vinagreta de umeboshi, hamburguesa de soja y arroz y eso naranita que ven ahí ¡es la mayonesa de zanahoria!

viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Feliz 2011!

Amigo mío,
van a volver,
por toda la Tierra
vuelven de nuevo.
Antiguas enseñanzas de la Tierra,
antiguos cantos de la Tierra.
Vuelven de nuevo,
amigo mío, vuelven.
Te los doy,
y por ellos
vas a entender,
vas a ver.
Vuelven de nuevo
sobre la Tierra.

Canto Oglala Lakota
norteamérika.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¡Lo que comés, importa!



Documental imperdible. Los subtítulos están en portugués pero se entiende muy bien.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Vinagreta de Umeboshi


Hoy fui a buscar las umeboshi que llegaron directamente de Córdoba, Los Hornillos. En la foto pueden observar cómo quedan luego del proceso de elaboración que dura tres años. Es importante saber dónde las adquieren porque algunos productores, con el afán de lucrar, elaboran la umeboshi acelerando su proceso de tres años a tan sólo seis meses. Como es de preveer los resultados no son los mismos.

Hoy para festejar la llegada de la umeboshi decidí hacer una vinagreta para mi ensalada de hojas de lechuga morada, verde y rúcula. Ya que había le agregué también unos champignones. Para la vinagreta simplemente agregué a la procesadora una umeboshi descarozada, un poco de aceite de oliva extra virgen, el jugo de un limón, el jugo de una naranja y un poco de perejil picado. Luego de procesarlo quedó así:


Nada mejor para un día de calor como el de hoy.
Bon apetit!

Llegaron las umeboshi


Umeboshi Mitoku

La umeboshi es una ciruela ácida que proviene del árbol de Ume y gracias a un método específico de elaboración se la considera una poderosa medicina desde tiempos muy antiguos. Su contenido nutricional abarca un espectro enorme. Contiene proteínas, minerales, grasas y fibras en cantidades significativamente mayores que otros cítricos.
El ácido cítrico es muy importante para nuestro metabolismo. Cuando consumimos proteínas, carbohidratos, vitaminas y grasas, nuestras enzimas los convierten en energía sin antes producir también ácido láctico, pyrodextrosa o glucosa. A estas sustancias fisiológicas se les llaman también "sustancias de la fatiga". Si nuestras enzimas no están trabajando adecuadamente estas "sustancias de la fatiga" se acumulan en nuestro cuerpo aumentando la sensación de cansancio. Es aquí cuando el ácido cítrico toma importancia pues tiene el poder de separar el ácido láctico en ácido carbónico y agua de modo que ayuda a que nuestro cuerpo lo expulse con facilidad.
La umeboshi contiene mucho ácido cítrico y contribuye a la reconstitución de la fatiga y el cansancio. Ahora ya saben por qué.

Para estas fiestas, luego del atracón de dulces, creo que vale la pena probar la umeboshi. Por lo pronto, me acaban de llegar de Córdoba y ya veré qué haré con ellas. Luego les cuento.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sabe la tierra

Aunque Pau Bambu nunca escriba eso no quiere decir que no esté presente en las entradas de este blog. Por eso les quiero pasar una información super interesante que ella me pasó ayer por mail y que creo es fundamental para aquellos que están buscando formas de consumo más justas. Muchos de nosotros, cuando comenzamos a preguntarnos por nuestra alimentación, comenzamos a cuestionar los lugares donde conseguir buena materia prima para los platos que vamos a preparar. Entre las opciones que hay -que cada vez son más, por suerte - surge este espacio Sabe la tierra.

Vayan al link, vean de qué se trata porque es muy interesante la movida que está generando esta gente.

Les copio aquí abajo las actividades para este fin de semana que creo pueden estar buenas para aquellos que viven en Buenos Aires.

Los invitamos a visitarnos el sabado 18 y el domingo 19 de diciembre de 10 a 18 hs en el Mercado de Productores Sabe la Tierra. Nuestra propuesta es CONSUMIR MENOS y MEJOR, comprar DIRECTAMENTE DEL PRODUCTOR, elegir con RESPONSABILIDAD y disfrutar de la RELACION HUMANA y del INTERCAMBIO entre el PRODUCTOR y el CONSUMIDOR.

Podés comprar productos frescos y directamente de quienes los producen: quesos, pollos, huevos, panes, pan dulce integral, harinas, semillas, frutas secas orgánicas, frutas y verduras orgánicas y agroecológicas, dulces, vinos y champagnes orgánicos, cervezas artesanales, miel, tés, hierbas y mucho más.

Además una propuesta especial para regalos de Navidad Conscientes. Diseño sustentable, objetos reciclados, lanas artesanales, plantas, plantines, aromáticas, collares y objetos de fieltro, bolsas de compras y objetos de cocina,
alfombras tejidas a crochet, bolsas de papel, objetos de papel reciclado y las mejores artesanías en mimbre de los productores de la Biósfera de San Fernando.

¡¡¡¡NO SE SUSPENDE POR LLUVIA, VENÍ EN BICI Y TRAÉ TU BOLSA!!!!

IMPORTANTE: El Mercado permanecerá cerrado el sábado 25 de diciembre y el sábado 1 de diciembre de 2011.

ABRIMOS NUEVAMENTE EL SABADO 8 DE ENERO!!!!! Y ESTAREMOS TODOS LOS SÁBADOS DURANTE TODO EL VERANO!!!!!

Sopa de calabaza y hongos de pino


Estando en Bahía Manzano, a tan sólo unos kilómetros de Villa La Angostura frente al lago Nahuel Huapi se nos ocurrió hacer una sopa para pasar los días fríos. Claro que tal vez no sirva para los calores de Buenos Aires pero no quería dejar de compartir con ustedes esta sopa maravillosa de hongos y calabaza que hizo Nico para mí.
No teníamos muchos ingredientes pero habíamos conseguido unos hongos de pino que olían de manera increíble. Pensábamos hacerlos en un risotto pero nos ganó la sopa. Y, la verdad, no nos equivocamos.
La sopa contiene cebolla, calabaza y hongos de pino. El truco está en agregar el agua en la cual fueron hidratados los hongos.
Pero la mano mágica de Nicolás hizo el resto, esa es la verdad.
Y el clima acompañó, claro está.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Raíz de loto


Para Pau Bambú, con amor

El loto es una planta acuática sagrada tanto en India como en China y su flor tiene un significado muy especial para el budismo. La particularidad de esta flor es que nace en los pantanos, es decir, del agua estancada y sin oxígeno. Aún así, es una de las flores más bellas que hay.
Su raíz se utiliza tanto para la cocina como para emplastos medicinales. Tiene un aspecto extraño pues se parece a un tubo alargado que cuando se corta transversalmente se logran ver una serie de canales que le permiten a la planta obtener el oxígeno que necesita. Su medio ambiente al ser pantanoso suele carecer de dicho oxígeno por lo que esta particularidad la hace realmente asombrosa. Por fuera la raíz tiene un color oscuro pero si la cortamos veremos que por dentro es de un color claro, casi blanco.
Con esta raíz se suele hacer un té de color rojo de sabor indescriptible. El té de raíz de loto se utiliza mucho para las afecciones de pulmón y corazón. Es muy terapéutico para aquellas personas con cuadros de mucosidad y obstrucción respiratoria. Es excelente para resfríos, gripes, asma, bronquitis y congestión pulmonar. Como es de calidad Yang tiene el poder de alcalinizar la sangre.
Se prepara cortando 2 o 3 rodajas de la raíz fresca o seca en un cuarto litro de agua y se deja que hierva por aproximadamente 10 minutos. Aquí en Buenos Aires pueden conseguir bolsitas de raíz de loto secas en Casa China en el barrio Chino (tienen que pedirlo exclusivamente en la caja) y si tienen suerte pueden hasta llegar a encontrar la raíz de loto fresca en el sector de las verduras.


¡Disfruten!

sábado, 27 de noviembre de 2010

Un tekka, por favor


En esta foto -por fin- pueden apreciar la carne de soja texturizada gruesa de la que hablábamos el otro día (previamente salteada y luego hidratada con el mismo caldo de las verduras). Este arroz con verduras, además, está condimentado con tekka, un condimento específico de la cocina macrobiótica del cual me gustaría hablar hoy.
Hay muchos condimentos específicos que la cocina macrobiótica utiliza para que sus platos tengan todos los nutrientes y minerales que nuestro cuerpo necesita. Le llaman los "equilibradores cotidianos". Entre ellos podemos encontrar el miso, el shoyu, la sal marina y el tekka.
El tekka es un condimento sumamente yang que se cocina en gruesas ollas de barro durante diez horas a fuego muy lento. Es oscuro, muy sabroso y de poder concentrado. La palabra tekka proviene de dos ideogramas chinos que significan metal y fuego. A este condimento le llaman "fuego de hierro".
Está hecho con miso de calidad yang (hatcho - miso), aceite de sésamo y varias raíces (lotus, bardana, zanahoria, diente de león). Tiene propiedades medicinales muy destacadas para cuadros extremadamente yin como anemias, reumatismo avanzado y algunos cánceres. Por contener un alto contenido de hierro, entre sus múltiples beneficios encontramos un alto poder de alcalinizar y depurar la sangre, fortalecer los intestinos y renovar la energía.
Por ser de alimento muy yang debe usarse en pequeña cantidad como condimento de algún cereal cocido, en este caso del arroz integral con verduras. Con media cucharadita sobre el arroz y las verduras basta.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Post no apto para macrobióticos muy estrictos

Mañana es el cumple de mi papá. Bah, en realidad, debería decir que su cumpleaños comenzó hoy, 14 de noviembre. Para agasajarlo tengo encargada una lemon pie que junto con el hombre light, pensamos hacer mañana por la mañana a primera hora para que por la tarde esté fresquita y fría de la heladera.
Pero hete aquí que este blog, como bien su nombre lo indica, no avala tortas que contengan azúcar desmedida, manteca desmedida, leche condensada desmedida (que a su vez contiene más azúcar) y merengue (¡más azúcar!).
Hacer una lemon pie intentando seguir los principios de la macrobiótica es como intentar explicarle la teoría de la Relatividad a una señora de vestido floreado que va a hacer las compras del mercado con su changuito (no ofense!).
Hemos decidido con el hombre light que haremos la lemon pie con todos sus ingredientes: harina blanca, manteca, huevos, azúcar, limones y leche condensada. Parece que, de todos modos, haremos una diferencia respecto al relleno pero no daré datos hasta que no lo compruebe mañana como quedó todo.
Por un ratito nos pasaremos al lado oscuro. Pero es por una buena causa. Es el cumple de mi papá.

Sin embargo, se nos ocurrieron múltiples variantes que paso a relatar para ir probando en algún momento.

-Para la masa:

Pensamos usar harina integral, aceite (en lugar de manteca), un huevo (el huevo no lo cambiamos por nada) y azúcar integral. Aquí ya tenemos el primer gran debate. ¿Es realmente mejor el azúcar integral que el azúcar refinada? ¿Vale la pena? Hay varias posturas al respecto. Hay quienes dicen que el organismo no la absorbe tan rápidamente como el azúcar blanca y hay quienes no creen en esto. Como no encontré pruebas al respecto dejo picando la respuesta. Tal vez algún especialista al que le interese la investigación pueda sacarnos de esta duda. Yo, por lo pronto, no le daría azúcar integral a un diabético. Me sigo inclinando por la stevia.

-Para el relleno:

Que Dios nos ayude. La macrobiótica ni siquiera aprueba los limones. Tendríamos que hacer un relleno tan distinto que la lemon pie dejaría de llamarse lemon pie para llamarse... ¡strawberry pie! Como no somos muy estrictos y estamos en plena época de frutillas se nos ocurrió que podríamos procesarlas y mezclarlas con queso casancrem (lácteos, here we go!). La mezcla podría endulzarse con stevia y agregaríamos otro huevo para que cuaje bien en el horno.

Para terminar:

Un coulis de frutos rojos iría bien.

Como verán, nada de esto es macrobiótico así que cualquier sugerencia será bien aceptada. Aún no pusimos manos a la obra pero la idea es empezar a probar. Si alguien conoce recetas macrobióticas de tortas... ¡bienvenidas sean!

Update:

La torta salió increíble y la diferencia en el relleno fue que licuamos un cuarto kilo de frutillas que luego agregamos al jugo de dos limones y dos huevos de modo que usamos la mitad de leche condensada que solemos usar para esta preparación. Quedó una torta rosada con un leve touch de frutillas. ¡Glup!

martes, 9 de noviembre de 2010

Proteína vegetal

Ayer estuve en casa de Ushka, una amiga vegetariana. Luego de charlar mucho y ponernos al día decidimos almorzar algo. Ushka puso a hervir arroz yamaní en una cacerolita y en la otra se dispuso a cocinar algunos vegetales.
-¿Te gusta la carne de soja?
-Sí, pero no sé cómo se prepara. La vez que me la hicieron probar me encantó. Cuando la hice yo fue como masticar una esponja.
-Ah, yo no la hice nunca pero me dijeron que hay que sellarla primero.

Gran idea.
Sellar la soja. Si sellamos la soja nos salvamos de la consistencia de esponja.
Para quien nunca ha visto la carne de soja debo decir que no es muy apetecible. Se parece al alimento balanceado para perros. Viene en bolsas que se pueden comprar en alguna dietéticas o en el Barrio Chino. Por eso, todo el secreto está en saber prepararla. Del mismo modo que el tofu. Un mal tofu significa que no supimos darle sabor. Porque en definitiva el tofu no tiene casi sabor.
Entonces, primer paso: sellar la carne de soja.

Ushka puso a calentar un poco de aceite en la cacerolita y echó un puñado de esta carne vegetal. Revolvió. Cortó unas verduras: cebolla, zanahoria, zapallitos, ají, berenjenas. Las agregó con un poco de agua y dejó que hirviera. Se hizo un caldo delicioso. Luego le agregó azafrán al arroz y una vez que estuvo hecho lo mezcló con las verduras y la soja. Ushka come todo sin sal pero la perdonamos porque siempre tiene dispuesto un salero en la mesa para los que comemos y necesitamos sodio.

El resultado fue que la soja vegetal estaba en su punto exacto.
Así que ya saben. No digan que no les avisé.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Maravillosa Quinoa

Con mucho sol para aprovechar y comer afuera en el jardín...


¿Qué mejor que un buen guisito de quinoa?


La quinoa es un cereal maravilloso, incaico, aymará y quechua, de múltiples propiedades. Ideal para aquellas mujeres que sufren de osbtrucciones menstruales.
La quinoa hoy está cobrando la real importancia que se merece. Existen hoy en países como Perú y Bolivia programas que rescatan el cultivo de este cereal. En Argentina la podemos conseguir en dietéticas.
La ciencia, una vez más, confirmó la intuición del hombre antiguo. Los pueblos amerindios utilizaban este pseudocereal cuyo complejo vitamínico es excelente. Suple las falencias de otros cereales y legumbres aventajándolos en su contenido de proteínas, grasas y sustancias minerales, entre las que se encuentra el calcio y el fósforo.
Además, es riquísima.