lunes, 21 de marzo de 2011

En casa no todos somos macrobióticos

En casa, no todos somos macrobióticos. Lo pueden comprobar con esta foto donde la mitad de esta tarta sin masa tiene queso (por salut) y la otra mitad no lo tiene. En este camino, la tolerancia ante todo.

La tarta sin masa contiene varios restos de comidas anteriores. Entre ellas:

1) Un revuelto de zapallitos del mediodía (nada macrobiótico por el huevo, pero bueno, hay cosas peores).
-Pelar zapallitos, cortarlos.
-Rehogar una cebolla junto con los zapallitos. Agregar un huevo y revolver. El hombre light lo hizo con muy poquito aceite agregándole agua y sal a la cocción y tapando la preparación (un método parecido al nituke).

2) Puré de zapallo anco. Mmmmh, delicioso.

3) Arroz yamaní con vegetales cocidos a saber: puerros, remolacha, zanahorias, cebollas.

-Hacer el arroz tal como se describió en otro post.
-Los vegetales se hacen aparte con el método nituke. Se pone unas gotas de aceite natural de girasol en una ollita, se colocan las verduras, se agrega sal, se tapa la olla y se deja cocinar a fuego muy lento. El calor y la sal harán que los vegetales exuden su jugo y se cocinen casi en su propia salsa. Si es necesario se agrega muy poquita agua para que no se queme.

Para la noche habían quedado restos de estas tres comidas. En una asadera pirex colocamos el puré de zapallo y arriba la mezcla de los zapallitos y el arroz con vegetales. El hombre light le agregó a su mitad queso por salut.

Una delicia. ¡Prueben hacer sus propias tartas sin masa con lo que les sobre! Es muy rico y nutritivo. Hay quienes le llaman a esto terrinas. Pero la consistencia no queda muy de terrina realmente. Ojo que al servir se desarma.

sábado, 19 de marzo de 2011

Otoño en puerta


Llegó marzo y con él: el otoño. Después de la alegría del verano, los días largos, las ganas de estar al aire libre, el otoño viene a apaciguar todo esto. La energía de todos los seres vivientes comienza a retrotraerse hacia adentro. Es tiempo de conectarse con el adentro y de soltar lo que ya no nos sirve. El otoño es una estación de preparación para el invierno. Nuestra alimentación será la base para que lleguemos al frío con buena salud y sustento.

Marzo, sin embargo, en nuestra realidad aquí, en el cono sur, es también sinónimo de comienzo. Volvemos a trabajar, los chicos comienzan las clases, las rutinas se endurecen con horarios más estrictos. Tenemos menos tiempo para todo menos para momentos de introspección. Tenemos que ser conscientes de esto y lidiar estos ciclos que son arbitrarios y que a veces van en contra con lo que el propio cuerpo pide. Seamos sabios en como adjudicamos nuestro tiempo.

Para este primer frío que asoma nada mejor que empezar el plato del día con una sopa. Los macrobióticos aman las sopas. Dicen que no hay que tomar mucho, sólo un pequeño pote. Es propicia para la preparación del estómago. Al tomar la sopa lo calentamos y lo prepararmos para lo que vendrá luego. Esto nos asegura una buena digestión.

La sopa de hoy es un caldo preparado con algas wakame y lentejas coral. Las lentejas coral son unas lentejas rojas que se consiguen en las dietéticas y que tienen la bendición de tener una cocción más rápida que las otras. De hecho, si se hierven mucho tiempo se deshacen y quedan como una pasta que también es muy rica. Son ideales para las sopas.


El siguiente plato es una porción de nuestro bienamado mijo, un choclo hervido con sal y una ensalada de repollo y champignones. Porque, vamos a ser sinceros, el otoño amaga con venir pero aún queremos un poco de ensaladita, ¿no?

sábado, 12 de febrero de 2011

Obsolescencia programada

Este documental es imperdible. Tómense el tiempo para verlo. Quienes estamos en este camino necesitamos saber estas cosas.



Baterías que "mueren" a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

Rodado en Cataluña (Catalunya) , Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, "un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios".

El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación. Hace uso de imágenes de archivo poco conocidas, aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.

Edison puso a la venta su primera bombilla en 1881. Duraba 1500 horas. En 1911 un anuncio en prensa española destacaba las bondades de una marca de bombillas con una duración certificada de 2500 horas. Pero, tal y como se revela en el documental, en 1924 un cártel que agrupaba a los principales fabricantes de Europa y Estados Unidos pactó limitar la vida útil de las bombillas eléctricas a 1000 horas. Este cártel se llamó Phoebus y oficialmente nunca existió pero en Comprar, tirar, comprar se nos muestra el documento que supone el punto de partida de la obsolescencia programada que se aplica hoy a productos electrónicos de última generación como impresoras o iPods.

Este usar y tirar constante tiene graves consecuencias ambientales. Tal y como vemos en este trabajo de investigación, países como Ghana se están convirtiendo en el basurero electrónico del primer mundo. Hasta allí llegan periódicamente cientos de contenedores cargados de residuos bajo la etiqueta de 'material de segunda mano' y el paraguas de una aportación para reducir la brecha digital y acaban ocupando el espacio de los ríos o los campos de juego de los niños.

Más allá de la denuncia, el documental trata de dar visibilidad a emprendedores que ponen en práctica nuevos modelos de negocio y escucha las alternativas propuestas por intelectuales como Serge Latouche, que habla emprender la revolución del 'decrecimiento', la de la reducción del consumo y la producción para liberar tiempo y desarrollar otras forma de riqueza, como la amistad o el conocimiento, que no se agotan al usarlas.

domingo, 6 de febrero de 2011

Un almuerzo cualquiera

El secreto de alimentarme con materia prima mas saludable es toda una aventura, una parte de mi quiere y otra parte de mi quiere corromperla. Y allí están en una lucha contaste el pequeño diablito y angelito, Super Yo y Ello, o como quieran llamarlo. Disputan sus fuerzas extremas y mi cuerpo es el campo de batalla que disfruta o padece de la calidad de la energía que le brindo en alimentos. Los extremos no son buenos, pero la macrobiótica si lo es. Yo voy explorando este mundo nuevo paulatinamente y adoptando costumbres mientras busco equilibrio, salud, bienestar y no más extremos!
Una de las cosas que intento hacer es tener materia prima saludable en casa. Por ejemplo los benditos cereales, las mayonesas vegetales, verduras variadas, y creatividad. Incorporo a la rutina el comprarlas y tenerlas, ya que son cosas que no se pueden adquirir en la compra mensual y freezar.
Les presento el menú de un mediodía cualquiera cuando logro darle bola a mi parte sana (preparado en 5 minutos cuando las cosas están en la heladera):

- Ensalada de hojas verdes (Lechuga y rúcula con oliva, sal y jugo de limón)
- Rebanada de Pan Integral con semillas (Mixbrot de Haus Brot, hecho con trigo orgánico entero, centeno, aceite de girasol, semillas de girasol, sésamo y lino, avena, levadura y sal. SIN LECHE, SIN CONSERVANTES, SIN HARINA BLANCA. Se guarda en heladera 10 días en freezer hasta 3 meses)
- Cous Cous (Sémola de trigo, bendito cereal africano que se cocina en pocos minutos y nos salva cuando no hay tiempo, mi favorito es el marca Randa)
- Arroz Yamani integral cocinado con alga kombu y (Es así, para no caer en el delivery ni en las harinas blancas hay que tener este arroz en la heladera. Como en LOOP cuando se termina se vuelve a hacer: dos tazas de arroz se remojan en agua dos horas y lo lavas y enjuagas un par de veces. Luego a ese arroz remojado se lo pone con 4 tazas de agua, un poco de alga Kombu y dos cucharaditas de sal marina a hervir en la cacerola mas pesada que tengas, cuando hierve lo ponemos al mínimo, mínimo más mínimo y lo dejamos con la tapa que se cocine lentamente, llevara una hora aproximadamente, cuando no queda mas agua y se comienza a dorar lo que esta en el fondo se apaga y se deja reposar un rato mas con la tapa. Mmhhh riquisimo!! se come, se guarda, se termina y se vuelve hacer)
- Verduras salteadas que quedaron de la noche anterior y se combina con cualquier cosa (En sartén por orden de aparición y con tapa se cocinan en fuego bajísimo: gota de aceite, cebolla, zapallo, zanahoria, zapallito, repollo colorado, choclo)

Mediodía feliz, Panza feliz, Cuerpo feliz.
Diablito enfurecido porque perdió.



miércoles, 2 de febrero de 2011

Caseritas Conservas


La mayonesa que deguste en lo de Flor, me gusto tanto que atenta a lo que observe (sumado a los tips del blog) me dispuse a preparar las propias. Mi vida cambio!!
Desde entonces las mayonesas y los patés son un complemento en mis comidas diarias. IUPI!
Por un lado las mayonesas de zanahoria y calabaza apenas se terminan las renuevo. Pero, tome el consejo de Melina y experimente con garbanzos: Hice una especie de Hummus, una conserva de porotos cocidos y Falafel.

Pero hoy es el día del Hummus. Nunca lo había preparado, así que investigue distintas recetas, y quedo lo que ven en el frasco de la derecha:

- Deje en remojo los porotos con Alga Kombu 24 horas.
- Le cambie el agua por lo menos dos veces.
- OJO! Se hinchan mucho.
- Los puse a hervir en fuego mediando agregando un poco de sal alrededor de 2 horas.
- Puse una buena cantidad de porotos hervidos (2 tazas y media) en el procesador de la minipimer y le puse lo mismo que a la mayonesa: sal, pimienta, jugo de limón, aceite, ajo.
- Lo esencial en el hummus es usar Tahini (pasta de sesamo) que me arriesgue a hacer una versión casera: Tostar semillas de sesamo con sal marina, con cuidado de que no se quemen moviendo la sartén. Luego procesarlas (o usar mortero) para hacerlo polvo (hasta ahí es el famoso y conocido "GOMASIO"). Luego mezclar ese polvo con un poquito de agua. Agregar esto a los porotos.
- Procesar todo con cuidado, al principio puede parecer imposible, porque los porotos son rebeldes.
- Guardar en frasco con tapa en heladera.

Se puede usar con todo!!! DISFRUTEN!!!


lunes, 10 de enero de 2011

verde que te quiero verde


Ensalada de: champignones, rúcula, lechuga mantecosa, perejil, aceite de oliva, limón y umeboshi

viernes, 7 de enero de 2011

Mayonesa de zanahoria

Esta mayonesa es muy fácil de hacer y queda de un sabor delicioso. La aprendí de Lau que es una genia haciendo cosas con las manos como ustedes mismos lo pueden comprobar aquí. La trajo a la mesa navideña y todos quedamos prendados de esta maravilla. Espero que a ustedes les pase lo mismo.

Pueden combinarla también con otras verduras. Va muy bien, por ejemplo, con calabaza. O con jugo de naranja y perejil. O incluso con un poco de la vinagreta de umeboshi. A los que el ajo les cae mal, pueden ponerle menos o incluso no ponerle.

Hervimos 3 0 4 zanahorias peladas y cortadas previamente en cubos con un puñado de sal.
Agregamos al vaso de la minipymer un diente de ajo pelado, las zanahorias cocidas y una buena cantidad de aceite de girasol.
Opcional: el jugo de media naranja y un puñado de perejil.
Mixar todos los ingredientes muy bien.
Guardar en un frasco de vidrio en la heladera.

Se puede consumir como condimento del arroz integral o como acompañamiento de cualquier otro alimento. Va muy bien con pollo y pescado. Ideal para untar panes integrales y hacer sandwiches frescos y naturales.

La foto es del día que vino Pau Bambú a casa y cocinamos algo rico para celebrar nuestro encuentro: arroz yamaní con alga kombu, ensalada de lechuga y repollo blanco con vinagreta de umeboshi, hamburguesa de soja y arroz y eso naranita que ven ahí ¡es la mayonesa de zanahoria!

viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Feliz 2011!

Amigo mío,
van a volver,
por toda la Tierra
vuelven de nuevo.
Antiguas enseñanzas de la Tierra,
antiguos cantos de la Tierra.
Vuelven de nuevo,
amigo mío, vuelven.
Te los doy,
y por ellos
vas a entender,
vas a ver.
Vuelven de nuevo
sobre la Tierra.

Canto Oglala Lakota
norteamérika.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¡Lo que comés, importa!



Documental imperdible. Los subtítulos están en portugués pero se entiende muy bien.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Vinagreta de Umeboshi


Hoy fui a buscar las umeboshi que llegaron directamente de Córdoba, Los Hornillos. En la foto pueden observar cómo quedan luego del proceso de elaboración que dura tres años. Es importante saber dónde las adquieren porque algunos productores, con el afán de lucrar, elaboran la umeboshi acelerando su proceso de tres años a tan sólo seis meses. Como es de preveer los resultados no son los mismos.

Hoy para festejar la llegada de la umeboshi decidí hacer una vinagreta para mi ensalada de hojas de lechuga morada, verde y rúcula. Ya que había le agregué también unos champignones. Para la vinagreta simplemente agregué a la procesadora una umeboshi descarozada, un poco de aceite de oliva extra virgen, el jugo de un limón, el jugo de una naranja y un poco de perejil picado. Luego de procesarlo quedó así:


Nada mejor para un día de calor como el de hoy.
Bon apetit!

Llegaron las umeboshi


Umeboshi Mitoku

La umeboshi es una ciruela ácida que proviene del árbol de Ume y gracias a un método específico de elaboración se la considera una poderosa medicina desde tiempos muy antiguos. Su contenido nutricional abarca un espectro enorme. Contiene proteínas, minerales, grasas y fibras en cantidades significativamente mayores que otros cítricos.
El ácido cítrico es muy importante para nuestro metabolismo. Cuando consumimos proteínas, carbohidratos, vitaminas y grasas, nuestras enzimas los convierten en energía sin antes producir también ácido láctico, pyrodextrosa o glucosa. A estas sustancias fisiológicas se les llaman también "sustancias de la fatiga". Si nuestras enzimas no están trabajando adecuadamente estas "sustancias de la fatiga" se acumulan en nuestro cuerpo aumentando la sensación de cansancio. Es aquí cuando el ácido cítrico toma importancia pues tiene el poder de separar el ácido láctico en ácido carbónico y agua de modo que ayuda a que nuestro cuerpo lo expulse con facilidad.
La umeboshi contiene mucho ácido cítrico y contribuye a la reconstitución de la fatiga y el cansancio. Ahora ya saben por qué.

Para estas fiestas, luego del atracón de dulces, creo que vale la pena probar la umeboshi. Por lo pronto, me acaban de llegar de Córdoba y ya veré qué haré con ellas. Luego les cuento.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sabe la tierra

Aunque Pau Bambu nunca escriba eso no quiere decir que no esté presente en las entradas de este blog. Por eso les quiero pasar una información super interesante que ella me pasó ayer por mail y que creo es fundamental para aquellos que están buscando formas de consumo más justas. Muchos de nosotros, cuando comenzamos a preguntarnos por nuestra alimentación, comenzamos a cuestionar los lugares donde conseguir buena materia prima para los platos que vamos a preparar. Entre las opciones que hay -que cada vez son más, por suerte - surge este espacio Sabe la tierra.

Vayan al link, vean de qué se trata porque es muy interesante la movida que está generando esta gente.

Les copio aquí abajo las actividades para este fin de semana que creo pueden estar buenas para aquellos que viven en Buenos Aires.

Los invitamos a visitarnos el sabado 18 y el domingo 19 de diciembre de 10 a 18 hs en el Mercado de Productores Sabe la Tierra. Nuestra propuesta es CONSUMIR MENOS y MEJOR, comprar DIRECTAMENTE DEL PRODUCTOR, elegir con RESPONSABILIDAD y disfrutar de la RELACION HUMANA y del INTERCAMBIO entre el PRODUCTOR y el CONSUMIDOR.

Podés comprar productos frescos y directamente de quienes los producen: quesos, pollos, huevos, panes, pan dulce integral, harinas, semillas, frutas secas orgánicas, frutas y verduras orgánicas y agroecológicas, dulces, vinos y champagnes orgánicos, cervezas artesanales, miel, tés, hierbas y mucho más.

Además una propuesta especial para regalos de Navidad Conscientes. Diseño sustentable, objetos reciclados, lanas artesanales, plantas, plantines, aromáticas, collares y objetos de fieltro, bolsas de compras y objetos de cocina,
alfombras tejidas a crochet, bolsas de papel, objetos de papel reciclado y las mejores artesanías en mimbre de los productores de la Biósfera de San Fernando.

¡¡¡¡NO SE SUSPENDE POR LLUVIA, VENÍ EN BICI Y TRAÉ TU BOLSA!!!!

IMPORTANTE: El Mercado permanecerá cerrado el sábado 25 de diciembre y el sábado 1 de diciembre de 2011.

ABRIMOS NUEVAMENTE EL SABADO 8 DE ENERO!!!!! Y ESTAREMOS TODOS LOS SÁBADOS DURANTE TODO EL VERANO!!!!!

Sopa de calabaza y hongos de pino


Estando en Bahía Manzano, a tan sólo unos kilómetros de Villa La Angostura frente al lago Nahuel Huapi se nos ocurrió hacer una sopa para pasar los días fríos. Claro que tal vez no sirva para los calores de Buenos Aires pero no quería dejar de compartir con ustedes esta sopa maravillosa de hongos y calabaza que hizo Nico para mí.
No teníamos muchos ingredientes pero habíamos conseguido unos hongos de pino que olían de manera increíble. Pensábamos hacerlos en un risotto pero nos ganó la sopa. Y, la verdad, no nos equivocamos.
La sopa contiene cebolla, calabaza y hongos de pino. El truco está en agregar el agua en la cual fueron hidratados los hongos.
Pero la mano mágica de Nicolás hizo el resto, esa es la verdad.
Y el clima acompañó, claro está.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Raíz de loto


Para Pau Bambú, con amor

El loto es una planta acuática sagrada tanto en India como en China y su flor tiene un significado muy especial para el budismo. La particularidad de esta flor es que nace en los pantanos, es decir, del agua estancada y sin oxígeno. Aún así, es una de las flores más bellas que hay.
Su raíz se utiliza tanto para la cocina como para emplastos medicinales. Tiene un aspecto extraño pues se parece a un tubo alargado que cuando se corta transversalmente se logran ver una serie de canales que le permiten a la planta obtener el oxígeno que necesita. Su medio ambiente al ser pantanoso suele carecer de dicho oxígeno por lo que esta particularidad la hace realmente asombrosa. Por fuera la raíz tiene un color oscuro pero si la cortamos veremos que por dentro es de un color claro, casi blanco.
Con esta raíz se suele hacer un té de color rojo de sabor indescriptible. El té de raíz de loto se utiliza mucho para las afecciones de pulmón y corazón. Es muy terapéutico para aquellas personas con cuadros de mucosidad y obstrucción respiratoria. Es excelente para resfríos, gripes, asma, bronquitis y congestión pulmonar. Como es de calidad Yang tiene el poder de alcalinizar la sangre.
Se prepara cortando 2 o 3 rodajas de la raíz fresca o seca en un cuarto litro de agua y se deja que hierva por aproximadamente 10 minutos. Aquí en Buenos Aires pueden conseguir bolsitas de raíz de loto secas en Casa China en el barrio Chino (tienen que pedirlo exclusivamente en la caja) y si tienen suerte pueden hasta llegar a encontrar la raíz de loto fresca en el sector de las verduras.


¡Disfruten!

sábado, 27 de noviembre de 2010

Un tekka, por favor


En esta foto -por fin- pueden apreciar la carne de soja texturizada gruesa de la que hablábamos el otro día (previamente salteada y luego hidratada con el mismo caldo de las verduras). Este arroz con verduras, además, está condimentado con tekka, un condimento específico de la cocina macrobiótica del cual me gustaría hablar hoy.
Hay muchos condimentos específicos que la cocina macrobiótica utiliza para que sus platos tengan todos los nutrientes y minerales que nuestro cuerpo necesita. Le llaman los "equilibradores cotidianos". Entre ellos podemos encontrar el miso, el shoyu, la sal marina y el tekka.
El tekka es un condimento sumamente yang que se cocina en gruesas ollas de barro durante diez horas a fuego muy lento. Es oscuro, muy sabroso y de poder concentrado. La palabra tekka proviene de dos ideogramas chinos que significan metal y fuego. A este condimento le llaman "fuego de hierro".
Está hecho con miso de calidad yang (hatcho - miso), aceite de sésamo y varias raíces (lotus, bardana, zanahoria, diente de león). Tiene propiedades medicinales muy destacadas para cuadros extremadamente yin como anemias, reumatismo avanzado y algunos cánceres. Por contener un alto contenido de hierro, entre sus múltiples beneficios encontramos un alto poder de alcalinizar y depurar la sangre, fortalecer los intestinos y renovar la energía.
Por ser de alimento muy yang debe usarse en pequeña cantidad como condimento de algún cereal cocido, en este caso del arroz integral con verduras. Con media cucharadita sobre el arroz y las verduras basta.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Post no apto para macrobióticos muy estrictos

Mañana es el cumple de mi papá. Bah, en realidad, debería decir que su cumpleaños comenzó hoy, 14 de noviembre. Para agasajarlo tengo encargada una lemon pie que junto con el hombre light, pensamos hacer mañana por la mañana a primera hora para que por la tarde esté fresquita y fría de la heladera.
Pero hete aquí que este blog, como bien su nombre lo indica, no avala tortas que contengan azúcar desmedida, manteca desmedida, leche condensada desmedida (que a su vez contiene más azúcar) y merengue (¡más azúcar!).
Hacer una lemon pie intentando seguir los principios de la macrobiótica es como intentar explicarle la teoría de la Relatividad a una señora de vestido floreado que va a hacer las compras del mercado con su changuito (no ofense!).
Hemos decidido con el hombre light que haremos la lemon pie con todos sus ingredientes: harina blanca, manteca, huevos, azúcar, limones y leche condensada. Parece que, de todos modos, haremos una diferencia respecto al relleno pero no daré datos hasta que no lo compruebe mañana como quedó todo.
Por un ratito nos pasaremos al lado oscuro. Pero es por una buena causa. Es el cumple de mi papá.

Sin embargo, se nos ocurrieron múltiples variantes que paso a relatar para ir probando en algún momento.

-Para la masa:

Pensamos usar harina integral, aceite (en lugar de manteca), un huevo (el huevo no lo cambiamos por nada) y azúcar integral. Aquí ya tenemos el primer gran debate. ¿Es realmente mejor el azúcar integral que el azúcar refinada? ¿Vale la pena? Hay varias posturas al respecto. Hay quienes dicen que el organismo no la absorbe tan rápidamente como el azúcar blanca y hay quienes no creen en esto. Como no encontré pruebas al respecto dejo picando la respuesta. Tal vez algún especialista al que le interese la investigación pueda sacarnos de esta duda. Yo, por lo pronto, no le daría azúcar integral a un diabético. Me sigo inclinando por la stevia.

-Para el relleno:

Que Dios nos ayude. La macrobiótica ni siquiera aprueba los limones. Tendríamos que hacer un relleno tan distinto que la lemon pie dejaría de llamarse lemon pie para llamarse... ¡strawberry pie! Como no somos muy estrictos y estamos en plena época de frutillas se nos ocurrió que podríamos procesarlas y mezclarlas con queso casancrem (lácteos, here we go!). La mezcla podría endulzarse con stevia y agregaríamos otro huevo para que cuaje bien en el horno.

Para terminar:

Un coulis de frutos rojos iría bien.

Como verán, nada de esto es macrobiótico así que cualquier sugerencia será bien aceptada. Aún no pusimos manos a la obra pero la idea es empezar a probar. Si alguien conoce recetas macrobióticas de tortas... ¡bienvenidas sean!

Update:

La torta salió increíble y la diferencia en el relleno fue que licuamos un cuarto kilo de frutillas que luego agregamos al jugo de dos limones y dos huevos de modo que usamos la mitad de leche condensada que solemos usar para esta preparación. Quedó una torta rosada con un leve touch de frutillas. ¡Glup!

martes, 9 de noviembre de 2010

Proteína vegetal

Ayer estuve en casa de Ushka, una amiga vegetariana. Luego de charlar mucho y ponernos al día decidimos almorzar algo. Ushka puso a hervir arroz yamaní en una cacerolita y en la otra se dispuso a cocinar algunos vegetales.
-¿Te gusta la carne de soja?
-Sí, pero no sé cómo se prepara. La vez que me la hicieron probar me encantó. Cuando la hice yo fue como masticar una esponja.
-Ah, yo no la hice nunca pero me dijeron que hay que sellarla primero.

Gran idea.
Sellar la soja. Si sellamos la soja nos salvamos de la consistencia de esponja.
Para quien nunca ha visto la carne de soja debo decir que no es muy apetecible. Se parece al alimento balanceado para perros. Viene en bolsas que se pueden comprar en alguna dietéticas o en el Barrio Chino. Por eso, todo el secreto está en saber prepararla. Del mismo modo que el tofu. Un mal tofu significa que no supimos darle sabor. Porque en definitiva el tofu no tiene casi sabor.
Entonces, primer paso: sellar la carne de soja.

Ushka puso a calentar un poco de aceite en la cacerolita y echó un puñado de esta carne vegetal. Revolvió. Cortó unas verduras: cebolla, zanahoria, zapallitos, ají, berenjenas. Las agregó con un poco de agua y dejó que hirviera. Se hizo un caldo delicioso. Luego le agregó azafrán al arroz y una vez que estuvo hecho lo mezcló con las verduras y la soja. Ushka come todo sin sal pero la perdonamos porque siempre tiene dispuesto un salero en la mesa para los que comemos y necesitamos sodio.

El resultado fue que la soja vegetal estaba en su punto exacto.
Así que ya saben. No digan que no les avisé.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Maravillosa Quinoa

Con mucho sol para aprovechar y comer afuera en el jardín...


¿Qué mejor que un buen guisito de quinoa?


La quinoa es un cereal maravilloso, incaico, aymará y quechua, de múltiples propiedades. Ideal para aquellas mujeres que sufren de osbtrucciones menstruales.
La quinoa hoy está cobrando la real importancia que se merece. Existen hoy en países como Perú y Bolivia programas que rescatan el cultivo de este cereal. En Argentina la podemos conseguir en dietéticas.
La ciencia, una vez más, confirmó la intuición del hombre antiguo. Los pueblos amerindios utilizaban este pseudocereal cuyo complejo vitamínico es excelente. Suple las falencias de otros cereales y legumbres aventajándolos en su contenido de proteínas, grasas y sustancias minerales, entre las que se encuentra el calcio y el fósforo.
Además, es riquísima.

Adoro la primavera



Ensalada de lentejas cocidas en caldo de algas kombu y condimentadas con sal marina y limón.
Ensalada de berro con champignones frescos y espolvoreada con semillas molidas de chía, sésamo, lino y girasol.
Arroz yamaní mezclado con zapallo hokaido, puerros y un poquito de caldo de lenguado.
¡Glup!

lunes, 1 de noviembre de 2010

Este post no tiene nada que ver... ¿o sí?

En la cola del súper, esperando que nos atiendan no puedo evitar mirar lo que está llevando la señora de adelante.
-Se está matando -le digo a Nico.
El se ríe.
-¿No será un poco mucho?
-No.
Efectivamente, la señora de adelante había puesto todos productos diet pero a juzgar por su panza abotargada no le estaban funcionando. Leche, yogures, quesos duros, quesos frescos, fiambre, pan lactal blanco, yerba, hamburguesas de carne (goodmark, bueh), Coca - Cola zero, carne de asado y... un mísero manojo de espinacas...
-Esta señora debe sufrir de estreñimiento crónico.
-No veo que lleve activia.
-No le hace falta, es de las que toman mate.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Más sobre sopas

Se viene el tiempo cálido pero no por ello dejamos de tomar sopas. Las sopas son buenas para calentar el estómago y mejoran significativamente la digestión. En primavera y verano tomamos sopas más livianas de verduras. Recuerden siempre tomar pequeñas cantidades de sopa, con un cuenco pequeño estaremos bien.

Una buena sopa tendrá que tener algún alga de mar. Incorporará a nuestro pequeño cuenco el sabor y los minerales del mar. Imagínense, tener entre nuestras manos un pequeño oceáno de nutrientes. Increíble, ¿no? El alga wakame va a muy bien con las sopas. Pero que hay que usar poquito y tener cuidado de no excederse pues el sabor del alga no debe prevalecer en la sopa. Debe sentirse de forma sutil. El alga wakame es muy beneficiosa para nuestra salud pues de todas es la que contiene más hierro y vitaminas del complejo B, incluyendo la B12. También nos aporta calcio.

A mí me gusta mucho agregarle a mi sopa de verduras un poco de miso. El miso es un equilibrador maravilloso que contiene múltiples propiedades. "El miso es una pasta aromatizante fermentada muy sabrosa hecha con porotos de soja y/o cereales y sal marina. Durante siglos fue considerado un alimento curativo en la China y Japón, y hoy investigaciones más modernas revelan que no se equivocaron"*. Entre sus muchas cualidades contiene ácido linoleico y leciticina que disuelven el colesterol en la sangre y ablandan los vasos sanguíneos, alivia los efectos por exceso de tabaco y alcohol, nutre el cabello y la piel, aporta enzimas vivas que ayudan a la buena digestión y a restaurar la flora intestinal muchas veces dañada a causa de la ingesta de antibióticos u exceso de alimentos a base de harinas blancas y lácteos.

Para mi sopa de verduras de hoy herví lo que tenía a mano en una cacerolita. Un poco de apio cortado chiquito, una cebollita de verdeo picada, rallé media zanahoria y a todo le agregué una ramita de tomillo y/o romero. Esto conformó el caldo propiamente dicho. Ustedes pueden agregarle las verduras que deseen, obviamente. Luego le agregué un trocito de alga wakame y salé sobre el final de la cocción.

El miso -y esto es muy importante- debe agregarse al final y en pequeñas cantidades. Nunca cuando el agua está hirviendo. Por cuenco, con un cuarto de cucharadita será suficiente. El miso no debe hervirse pues pierde sus propiedades increíbles. Al apagar el fuego, entonces, se agrega el miso y se revuelve de modo que se disuelva bien en la sopa. Para finalizar si gustan del perejil pueden agregárselo al final, o bien, un poco de nirá ¡que es delicioso!

¡Buen provecho!

*Perla Palacci de Jacobowitz, Macrobiótica para todos, Deva's, Buenos Aires, 2005

Alimentos: el secreto más grande es expuesto

martes, 5 de octubre de 2010

El país de la leche y la miel

Le preguntaron a Michio Kushio sobre las referencias que hace la Biblia a la Tierra Prometida como un país de leche y miel.

Michio Kushi respondió:

El país en el que vivían los judíos no era precisamente muy fértil. Era de características desérticas y de muy difícil cultivo. A pesar de ello, los judíos intentaron comer cereales integrales como alimento principal. Moisés nos enseña en las leyes que tratan de la comida que debemos comer alimentos integrales, especialmente pan ázimo. Tratándose de celebrar una fiesta siempre debía haber pan ázimo. Si algunos comían alimentos de origen animal, debían purificarse. Dicha carne debe ser preparada según un determinado proceso y no mezclada con otros alimentos. Se debe eliminar toda la sangre, luego se pone en remojo en agua salada durante algún tiempo, etc. Los alimentos deben estar "kosher". Las instrucciones dadas por Moisés son clases de cocina macrobiótica.

El país de la leche y la miel es un símbolo. Después de una larga época de sufrimientos en Egipto, la gente tiene una visión dulce (...) Es una visión, un sueño. Si disfrutamos de una buena salud podemos tomar de vez en cuando leche y miel pero nunca diariamente, esto sólo ofrecerá problemas.

viernes, 1 de octubre de 2010

El calcio nuestro de cada día

"No hace falta en absoluto beber leche de vaca para cubrir nuestras necesidades de calcio. Los alimentos tradicionales, en los cuales no incluimos la leche, nos ofrecen calcio en cantidades más que suficientes".

Michio Kushi, Introducción a la Filosofía y Medicina Oriental.

Para una dieta clásica se aconsejan consumir entre 600 y 700 mg de calcio por día. Esta dosis debería incrementarse en mujeres embarazadas o en período de lactancia, o bien, en aquellas mujeres que han llegado a una edad menopáusica. Curiosamente son generalmente estas mujeres quienes padecen la necesidad de consumir más dulces y azúcar generando un importante grado de acidez en el cuerpo que éste, a su vez, compensa segregando sales minerales -sobre todo el calcio de los huesos y dientes- para neutralizarla. Las golosinas son los ladrones de minerales del cuerpo por excelencia. Por consiguiente, los huesos se debilitan.
En el libro Guía para una nutrición evolutiva, el Dr Jorge Estévez se asombra de que en países como China (especiamente en las zonas rurales donde casi no se consumen lácteos) haya poquísimos casos de osteosporosis, mientras que en países como Estados Unidos y Dinamarca (donde el consumo de leche, quesos y otros lácteos es muy importante) el grado de osteosporosis es altísimo. El informe de Cornell* demostró que el elevado consumo de lácteos hace que el cuerpo pierda más calcio del que efectivamente le aporta.

A continuación una lista comparativa del contenido de calcio de varios alimentos:

Algas hiziki (1400), algas wakame (1300), algas arame (1170), semillas sésamo (1160), leche en polvo sin agua (900), queso holandés (850), algas Kombu (800), sardinas (435), almendras (235), soja (225), avellanas (210), perejil (200), garbanzos (150), queso de soja o tofu (128), semillas de girasol (120).


Dice Michio Kushi respecto del calcio:

A veces se afirma que si solamente comemos verduras y cereales, no ingerimos suficiente calcio y que por ella será preciso beber cada día leche para compensar la falta de calcio de los otros alimentos. Sin embargo les invito a examinar la columna correspondiente al calcio. Arroz integral: 10 mg, trigo: 35 mg, sarraceno: 53 mg, poroto aduki: 75 mg, leche de vaca: 100 mg. Comparen este dato con el miso: 115 mg, o con el poroto de soja: 190 mg o con la shojas de daikn: 190 mg, casi el doble, e hiziki: 1400 mg, catorce veces más.

En una dieta macrobiótica las necesidades de calcio son menores porque no hay consumo de lácteos y se consume muy poca proteína animal. Se sabe con respecto al metabolismo del calcio que si se consumen menos proteínas animales se necesita menos calcio "ya que la excreción de este mineral aumenta cuanta más proteína se ingiere. La cifra recomendada por FAO / OMS de Calcio está basada en el consumo habitual de carne de la población y no debería aplicarse por tanto a comunidades vegetarianas o macrobióticas ya que sus integrantes poseen mayor capacidad para retener calcio" (E. Appeltauer).
La mayor fuente de calcio en una dieta macrobiótica la proporcionan las algas marinas y los vegetales que aportan un 40 % del calcio necesario diario. Sin embargo, es necesario aclarar que tanto la espinaca como la acelga contienen demasiado ácido oxálico y no son muy recomendables desde un punto de vista macrobiótico (aunque aún no se ha estudiado qué sucede con los oxalatos en los alimentos cocidos).

*Fuente bibliográfica: T. Colin Campbell, Li Junyao, Chen Junshi y Richard Peto: "Diet, Life, Style & Mortality in China" Iyhaca, N.Y., Cornell. Univ. Press. 1990.

viernes, 20 de agosto de 2010

Sopas que sopapean

La sopa de sobre es un invento horroroso que debería descartarse. Nada más simple que cocer algunas verduras y pasarlas luego por la minipymer. Por supuesto que siempre está el desubicado que le tira medio litro de crema de leche y arruina todo lo nutritivo que puede ser este plato. No estamos en contra de la crema de leche porque engorde sino porque los lácteos acidifican la sangre y por lo tanto nos descalcifican. Sí, lo que oyeron. El cuerpo para asimilar la leche y todos sus derivados debe hacer uso del calcio propio (de modo que quienes comen lácteos para asimilar un calcio que por supuesto ha sido incorporado por -acá inserte nombre de la empresa que vende la leche- busque otros modos de conseguirlo o espere a que hablemos del asunto calcio en el próximo post).

Decía, entonces, las sopas son maravillosas para incorporar vegetales a nuestra comida. Los avances de la tecnología nos han brindado la minipymer, pieza valiosísima en el arte cocinar. Y ni hablar del viejísimo y antiquísimo mortero, pieza única y original para moler las semillas de modo que éstas puedan ser asimiladas por el organismo sin problema alguno. De lo contrario, ya lo saben: semilla que no se muele, semilla que se va por el inodoro (sepa disculpar este eufemismo, amigo Donozo).

Los vegetales los cocí al vapor para que no perdieran ninguna de sus propiedades. Adentro de la vaporera metí:

1 zanahoria
2 remolachas
2 puerros
1/4 de zapallo hokaido (el de la cáscara verde) cortado en cubos.

Una vez que los vegetales estuvieron cocidos los trituré con la minipymer agregándole un poco de caldo de verduras. (Para hacer el caldo puse a hervir por un buen rato: zanahoria cortada chiquita, cebolla, apio y una ramita de romero cosechada de mi propio jardín).

Salpimenté y molí en el mortero un poco de lino, girasol y sésamo.

¡Glup!


Las semillas enteras quedaban mejor para la foto, sepan disculpar.

jueves, 19 de agosto de 2010

Yin Yang

Mucha gente come bastante cantidad de carne, huevos y queso. La fruta los ayuda a modificar su extrema condición Yang. Pero siguiendo durante dos o tres años una de esas dietas se presentaría un caso de extremo Yin con fenómenos como jaquecas, cansancio y enfermedades de la piel. Para combatir eso deberán buscar el equilibrio con ayuda de una dieta macrobiótica. Menos alimentos de origen animal pero también menos fruta: todo más equilibrado. Para gente que haya comido mucha carne, o que durante el período embrionario la madre haya consumido alimentos de origen animal en gran cantidad, podrá ser bueno comer durante algún tiempo más lechuga y fruta pero acompañado de cereales integrales. Si esto lo hacen diariamente ya estarán en camino de comer según las normas macrobióticas.

La dieta macrobiótica no constituye un régimen alimentario fijo. Es una combinación de alimentos que se adapta a la persona, de acuerdo a su pasado, condiciones climatológicas etc. (...)

Michio Kushi, Introducción a la filosofía y medicina oriental.

*El resaltado es mío.

martes, 17 de agosto de 2010

Las galles del feriado


Mi hermano hizo una mateada de primos en su casa. Nueva ocasión para probar los budines stevianos. Y esta vez, debo decirlo, sí, quedaron deliciosos (le puse el doble de stevia y quedó bien). La mesa era muy variada y realmente había muchas cosas ricas. Entre ellas nos deleitamos con unas galletitas que paso ahora a contarles cómo se hacen porque son súper fáciles, riquísimas y no llevan ni harina, ni manteca, ni aceite, ni huevos, ni... azúcar.

Claro que ustedes dirán...pero entonces... ¿Qué tienen?

Tienen lo siguiente:
2 bananas
2 manzanas
avena arrollada gruesa
pasas de uva
nueces
almendras
stevia o azúcar integral (esto es opcional para quienes son muuuy dulceros)

Las bananas no son una fruta muy apreciada por los macrobióticos. Dicen que hay que consumirlas sólo si se vive en un clima tropical (y convengamos que hoy en día este país en verano está cada vez más tropical, ¿no?). El caso es que estamos en invierno y hace mucho frío y la banana no acompaña para nada en esta estación del año. Pero aún así, como está cocinada y le da una textura cremosa a la galletita no nos vamos a poner muy exigentes.

Pisamos las bananas, rallamos las manzanas (pueden agregarle unas gotitas de limón para que no se oxide), picamos nueces y pasas de uva y las agregamos a la mezcla. Colocamos unos puñados de avena arrollada gruesa (la verdad es que esto es a ojo, fíjense, vayan mezclando y viendo si la avena absorbe los jugos de las frutas, la idea es que quede una especie de pasta). Mezclamos. En este punto, para los que son muy dulceros pueden agregarle una cucharada de azúcar integral a la mezcla para endulzar aún más la preparación, o en su defecto, stevia. Luego armamos pequeños bollitos y los llevamos a un horno moderado en una placa aceitada por alrededor de treinta minutos.

Son más ricas cuando están frías. De hecho se guardan en la heladera. No olviden que contienen mucha fruta y como tal se pudre.

domingo, 15 de agosto de 2010

Arroz integral yamaní

Ya dijimos por qué hay que comer cereales integrales todos los días y, si es posible, incluirlos en todas las comidas. Los cereales integrales tales como el arroz yamaní, la cebada, el centeno, el mijo, el maíz, son carbohidratos polisacáridos, es decir, se transforman en glucosa durante la digestión y liberan su energía en forma regular de modo que nos brindan resistencia física, claridad mental y estabilidad emocional. A diferencia de los carbohidratos simples (azúcar, alimentos a base de harinas blancas y refinadas) que se asimilan de manera rápida y provocan una subida repentina del azúcar en sangre, los cereales integrales son de asimilación lenta prococando sensación de saciedad a la vez que no dan energía durante más tiempo.

El arroz yamaní es simplemente delicioso y puede consumirse de múltiples maneras: solo o con otros cereales, con vegetales o en forma de hamburguesas, combinado con porotos aduki, frío en ensaladas e incluso también en sopas.

Para quien no sepa las características de este cereal increíble les cuento que el arroz integral es el mejor alimento para el consumo diario. Tiene vitaminas del complejo B y su germen contiene fitina, un ácido que ayuda a remover las toxinas del organismo. Hay que masticarlo bien para poder digerirlo adecuadamente.

Algunos consejos para una buena cocción del arroz integral:

-Es bueno remojarlo un poco para ablandar la cáscara integral de modo que resulte más fácil absorber sus nutrientes.
-Lo mejor es cocinarlo en una olla a presión pero si no tienen (como es mi caso) una buena olla con tapa funciona bien. Traten de no usar ollas de aluminio y si usan ollas de teflon que sean de las buenas (sino se estarán comiendo parte del teflon cosa que no es muy saludable aunque lo que hayan preparado sea el plato más saludable de la tierra).
-Lavarlo bien para sacarle cualquier impureza que tenga.

Les cuento cómo lo hago en mi olla normal con tapa.

Las proporciones originales son: por 2 tazas de arroz, tres tazas y media de agua (pero la verdad es que yo a veces necesito agregarle un poquito más y termina siendo por 2 tazas de arroz, 4 tazas de agua).

Luego de remojar el arroz se le agrega un poco de sal y se lo lleva a fuego fuerte con la cacerola destapada hasta que hierva. Una vez que hierve, se tapa la olla, se baja el fuego al mínimo y se coloca un difusor de calor (es lo mejor porque sino el agua se evapora muy rápidamente). Se lo deja cocinar suavemente durante 40 o 50 minutos. ¡Importante: traten de no revolver!
Cuando no quede nada de agua, está listo. Apaguen el fuego y dejen resposar el arroz unos diez minutos más con la olla tapada. Esto es crucial para que termine de absorber todo el agua que haya quedado.

Lo que se ve en al foto es una especie de risotto integral con zapallo hokaido (el zapallo de cáscara verde), puerros, zanahoria y un mix de semillas pulverizadas se sésamo, girasol y lino. Como el arroz yamaní lleva mucho de cocción lo precocí primero y luego le fui agregando las verduras. Obviamente, cada cual le puede agregar la que más le guste. Prueben y luego me cuentan.

miércoles, 11 de agosto de 2010

¿Azúcar, siempre estuviste ahí?

¿Desde cuándo consumimos azúcar refinada en nuestra dieta? ¿Desde cuando la sacarosa forma parte de nuestras vidas? ¿Es que siempre ha sido así en la historia de la humanidad?

El hombre antiguo comía una cantidad de alimentos que contenían innumerables azúcares naturales: frutas, verduras, semillas. Pero ninguno contenía azúcar refinada por el hombre. El azúcar era un lujo raro y carísimo que se importaba de tierras lejanas y con mucho sacrificio. Se dice que bien pudo haber sido de India. Incluso hay evidencia de que China le exigía a India su tributo en forma de caña de azúcar y que los hindúes cultivaban la caña de azúcar en sus huertos y la masticaban porque era dulce. Los griegos, en cambio, desconocían el azúcar. Recién en el año 325 A.C. un almirante de Alejandro Magno, en un viaje de exploración a las Indias Orientales descubrió esta "especie de miel que crecía de las cañas".

Fue recién en el año 600 que el Imperio Persa y su Universidad de Djondisapour descubrió el proceso de solidificar y refinar el jugo de caña. Esto permitió una mejor distribución del producto y, por lo tanto, una mejor comercialización. Se importaban "panes de miel petrificada", unos trocitos de saccharum que en épocas de plagas y pestilencias eran considerados un lujo costoso y milagroso. Pero los persas se desmoronaron y fueron conquistados por los árabes. El secreto persa de cómo solidificar el jugo de la caña pasó a manos islámicas. Los árabes no desperdiciaron la oportunidad y se dedicaron al comercio del saccharum y a su consumo. De pronto, se encontraron con enfermedades que nunca antes habían padecido. Esto generó que se separaran la ciencia de la religión. Se sabe que los árabes hicieron grandes avances en medicina y cirugía. Utilizaban anestecia, iniciaron la ciencia de la química, avanzaron en astronomía, descubrieron el cero. Se abastecieron de azúcar como nunca antes nadie lo había hecho, desde la corte hasta las tropas consumían dulces y bebidas azucaradas. Este hecho llamó la atención a un botánico alemán llamado Leonard Rauwolf quien viajó a tierras del Sultán y describió en sus diarios los primeros efectos del saccharum: "Los turcos y los moros cortaban una pieza tras otra de azúcar, masticándolas y comiéndolas abiertamente en todas partes y en la calle sin pudor... de esta forma se acostumbran a la glotonería y dejan de ser los intrépidos guerreros del pasado".

La Cristiandad no podía quedarse atrás y tenía que dar su mordisco al fruto prohibido. Durante las cruzadas de 1306 se hicieron planes y estrategias que incluían el azúcar como una forma de vencer al Sultán. Copias de este llamamiento al Papa Clemente V llegaron a los reyes de Francia e Inglaterra. "En el país del Sultán, el azúcar crece en grandes cantidades y de ésta los sultanes obtienen grandes ingresos e impuestos. Si los cristianos pudiesen hacerse con estas tierras se haría mucho daño al Sultán y al mismo tiempo el Cristianismo estaría totalmente abastecido desde Chipre. También se cultiva azúcar en Morea, Malta y Sicilia y crecería también en otras tierras cristianas si se la cultivase."

Y efectivamente sucedió. Primero fueron los portugueses quienes estuvieron a la cabeza por la carrera del azúcar. Es imposible deslindar el cultivo del azúcar de la esclavitud. Para el reino de Portugal, el azúcar y la trata de esclavos fueron dos caras de una misma moneda. Pero en el 1500, con el segundo viaje de Colón al Nuevo Mundo, le tocó a España. Y también los españoles comieron del azúcar ensangrentada que traían del Nuevo Mundo y la comercializaron con el resto de Europa. A mediados del siglo XVIII, un francés llamado Claude Adrien Helvetius escribía: "No llega un tonel de azúcar a Europa sin manchas de sangre. Ante la miseria de estos esclavos, toda persona con sentimientos debería renunciar a estas mercancías y rehusar al placer que proporciona algo que sólo se puede comprar con las lágrimas y la muerte de innmuerables criaturas desgraciadas".

Napoleón Bonaparte tuvo un papel muy importante en la Historia del Azúcar. Hacia el 1700 la industria azucarera en Francia se había desarrollado con gran ímpetu. Pero Gran Bretaña impuso un bloqueo naval obligando a las refinerías francesas, a falta de materia prima, a cerrar. El precio de los bombones se disparó y sólo la corte podía darse el lujo de comer dulces. Esto obligó a Napoleón a devolver el golpe e incitó a los investigadores franceses a iniciar un intenso programa de investigación. Así nace el azúcar de la remolacha. Benjamin Delessert en 1812 encuentra la forma de procesar la remolacha y convertirla en un nuevo tipo de pan de azúcar. Se plantaron remolachas azucareras por toda Francia, se subvencionaron los cursos para la refinería y el tratamiento de la remolacha y al cabo de un año los franceses estaban produciendo alrededor de 4 millones de kilos de azúcar de remolacha francesa.

En 1807 se abolió la esclavitud en Francia y un cuarto de siglo más tarde se producía la emancipación de las colonias británicas. Esto dejaba a Estados Unidos como un país que continuaba teniendo mano de obra esclava. No importaba cuán importantes fueran los nuevos inventos teconológicos que trajo aparejado el siglo XIX. El cultivo de la remolacha azucarera debía ser plantada, aporcada y recortada a mano. La plantación y siega de la caña de azúcar no podía mecanizarse. Se necesitaban manos negras. Pronto los norteamericanos sobrepasaron a los británicos y al resto de la naciones en su nueva fiesta: la del azúcar. Algunos datos espeluznantes: en 1893 Estados Unidos consumía más azúcar del que el mundo entero produjo en 1865. En 1912, un dentista de New Jersey pronosticaba lo siguiente:

"La moderna manufactura del azúcar ha traído enfermedades totalmente nuevas. El azúcar que se vende no es nada más que un ácido cristalizado concentrado. Como antiguamente el azúcar era tan caro que sólo los ricos podían permitirse su uso, consistía desde el punto de vista de la economía nacional, en algo inconsecuente. Pero hoy, cuando debido a su bajo costo, el azúcar ha causado una degeneración humana es el momento de insistir en un esclarecimeinto general. La pérdida de energía a través del consumo de azúcar en el último siglo y su primera década no puede recuperarse, ha dejado ya su marca en la raza. El alcohol se ha usado durante miles de años y nunca ha causado la degeneración de una raza entera. El alcohol no contiene ácidos destructivos. Lo que ha sido destruido por el azúcar está perdido y no puede recuperarse."


Bibliografía:

Sugar Blues, Wiliam Dufty

lunes, 9 de agosto de 2010

El dulzor es TAN relativo

Ayer, aprovechando una reunión familiar donde había niños, hubo un nuevo intento con los budines stevianos.
Qué tema el de las proporciones. De aspecto salieron espectaculares. Uno de algarroba y el otro de manzanas. Pero al sabor le faltó dulzor. Sin embargo, hubo algo de ayer que me llamó la atención. Los adultos, acostumbrados a los sabores de la bollería y pastelería comunes me indicaron que un poco más de dulzor no habría venido mal. Incluso a mí misma me sucedió también.
Hubo un sólo adulto que, acostumbrado a consumir budines de las dietéticas, me dijo que a mis budines stevianos no les faltaba nada.
Los niños, en cambio, se los comieron sin decir ni mu. Felices.
Interesante, ¿no?
Aún no comprendo del todo a la stevia.
Pero no me va a ganar.

viernes, 6 de agosto de 2010

¿Qué es la stevia rebaudiana?

"Lo malo es que la gente desea la salud y simultáneamente permitirse comer su pastel de azúcar"

William Dufty, Sugar Blues


La stevia en el Perú.
Lamentablemente este video está cortado pero la información que brinda es suficiente y muy interesante para comprender de qué se trata esta planta dulce.



La stevia en el Ecuador:



La stevia en Colombia:



Es posible conseguirla en el barrio chino, algunos supermercados como Jumbo y algunas dietéticas.

¿Por qué no se habla más de esta planta? ¿Por qué se sigue comercializando aspartamo que ya se sabe es dañino para la salud?

Del azúcar... hablaremos luego. Algunos dicen que es el tabaco del siglo XXI. Y que trae tanto o más perjuicio.

El cereal nuestro de cada día

Hay algo que necesitamos saber de antemano cuando encaramos un cambio en la alimentación. Los desequilibrios se harán sentir de manera más contundente. Creeremos que nos hemos debilitado pero eso no es cierto. Lo que sucede es que nuestra sangre ha cambiado, se ha modificado nuestro plasma y glóbulos rojos y lo que antes pasaba desapercibido ahora se siente de manera más inmediata. Es importante, entonces, estar atentos y ser sensibles a lo que nos sucede. De ese modo, podremos captar formas, sabores, texturas y olores diferentes a los que no estábamos acostumbrados. Todo nuestro aparato digestivo nos lo agradecerá y una vez que éste adhiera al cambio ya no soportará lo que antes, quizás, parecía no ser un problema para nosotros.

Primera gran lección en la alimentación: no te aferres a tu pasado. (¿O debería decir: No te aferres a tus papafritas con huevo frito?)

Mucho se habla de equilibrio. ¿Pero de qué hablamos cuando decimos equilibrio? Por lo que a varios autores respecta -y lo he comprobado en mi propia práctica - cuando hablamos de una dieta equilibrada (dentro de relativo que pueda resultar este término) hablamos de incluir siempre cereales integrales en nuestro plato. ¿Por qué? Es la forma más simple de equilibrar. Si incorporamos a nuestra ingesta diaria un 50% o 60% de cereales integrales en cada comida mantenemos un equilibrio de las sales minerales apropiado para nuestra sangre. "La proporción de sodio/potasio del alimento determina su cualidad Yin o Yang. Los cereales integrales tienen una relación Na/K semejante a la que encontramos en la sangre humana"*. ¿Qué les parece? ¿No es genial? Esto es vital para el funcionamiento del sistema nervioso (simpático y parasimpático) y que es el principal responsable de que el sistema endócrino haga el trabajo como es debido.

Así que anímense a agregar a sus comidas una porción de cereales integrales. De la variedad que ustedes elijan. Pueden utilizar arroz yamaní, cebada perlada, quinoa, mijo, trigo sarraceno. Hay varios modos de combinarlos y, por supuesto, dependerá de la época del año en la que estemos, de lo que cada uno de nosotros necesite.

*Jorge Valentín Estévez y Hernán Diego Salas, Guía para una nutrición evolutiva, Salbe Ediciones, Buenos Aires, 2009

lunes, 2 de agosto de 2010

Sopa Aduki Versión Porotos Negros

Aquí va mi primer post, gracia a la invitación de mi querida Flor y con las mismas intenciones de ella.

Quizás un experto en Macrobiótica me agarre de las pestañas y me ponga roja.

No lo se, estoy buscando el acercarme a mi bienestar y metiéndome de a poco en esta filosofía de vida. Creo que jugar con los ingredientes es un buen primer paso. Al menos mucho mejor que pedir por teléfono una pizza (Cosa que hasta hace poco era el mejor plan de un domingo por la noche).

En fin, quiero compartirles que anoche me hice la sopa Aduki, pero como lo que tenía remojado y cocido con alga Kombu eran Porotos Negros; le metí el zapallo Hokkaido y le di para adelante.

Los pasos que seguí no puedo pasarlos cuadro a cuadro porque un día remoje las legumbres, otro día las cocine, y ayer le di el toque zapallo, salsa de soja y verdeo.

Lo cierto es que el Poroto Negro tiene propiedades que mi organismo necesita (Según el Dr. Esteves es el más recomendado para problemas en genitales femenino) por lo cual me jugué a esta sopa dominguera.

La verdad es que quedo deliciosa, sabrosa, espesa y tipo guiso. Hubo quienes lejos de una Vida Macrobiótica rascaron la cacerola hasta el último Poroto Negro. Eso es un logro de esta sopa y cada uno de sus ingredientes. Cuando APT me dijo que estaba riquísima. Mi respuesta sonriente fue que me alegraba que le guste, pero que lo más lindo era que le estaba gustando una sopa casera, buena y súper sana.

Avanti con cambiar de porotos!!


(OJO!! Llevan bastante más tiempo de cocción)